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Áncash: cinco refugios en la montaña

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Fuera de la ciudad de Huaraz ha crecido mucho la oferta de lodges con servicios de alta calidad y que tienen paquetes para practicar deportes de aventura. (Foto: Apolinario Robles)

Miguel Ángel Farfán

V­iajar es también una forma de encontrar tu lugar en el mundo. Para Paulina Ulloa, ese lugar no era una localidad de su Chile natal, sino una casa enclavada en las alturas de Pitec, un pueblo a ocho kilómetros de Huaraz, sobre los 3.850  m.s.n.m. Allí llegó a bordo de una moto, junto a su novio, en lo que parecía ser una aventura sin rumbo fijo. Pero al final fue el trayecto hacia su paradero final: el lodge The Way Inn, un centro holístico que mezcla el confort de sus habitaciones con técnicas de meditación y tratamientos a base de plantas místicas (en especial el ayahuasca). Paulina ahora es parte del staff : se encarga de dar apoyo psicológico a los huéspedes, quienes se internan en un programa de conexión personal por diez días. Junto a ella, un chef, una nutricionista y maestros chamánicos cuidan a los viajeros que llegan atraídos  hacia este tipo de refugio donde se siente la tranquilidad de los andes, la fuerza de los apus.

La historia de Paulina no es extraña. Es común que algunos viajeros, al llegar, se enamoren de esta zona. Porque algo especial sucede en Huaraz, algo que se siente al estar allí, al ser cobijado por los nevados de la Cordillera Blanca y por los cerros de la Cordillera Negra. Algo que invita a la aventura: hacer trekking, ciclismo, ver las lagunas más hermosas del país, de muchos colores, del celeste intenso al negro, pasando por el turquesa o jade. O que invita a la calma total: meditación sobre unas piedras enormes, sesiones de yoga con vista al Huascarán o mero relajo en un ambiente hermoso. Algo acogedor está pasando en Huaraz y es momento para ir a disfrutarlo: la temporada de lluvias pasó y a partir de mayo los nevados estarán más atractivos. “Más guapos y vanidosos, ya no se van a ocultar en las nubes”, dice Rosario Obregón, campeona de escalada en roca y conspicua montañista que también trabaja en la agencia Infinitive Adventures. Como ella, hay muchas personas dispuestas a guiarte con pericia por quebradas, cerros y nevados por alrededor de US$50 el servicio diario.

CENTROS DE RELAJO Y AVENTURA

Los canadienses Diana Morris y Wayne Lamphier lo saben: Huaraz tiene una magia especial. Ellos llegaron al Perú en el 2003 y, como el inglés Alex Good, dueño del The Way Inn, echaron raíces en Pitec. Son los propietarios de The Lazy Dog Inn, un lodge que está cerca de las quebradas Llaca, Cojup, Churup, Quilcayhuanca y Shallap (en suma: muchas opciones de bosques, caminatas cortas y largas, apreciación de caídas de agua, paredes de hielo, un prodigio natural). Su hospedaje tiene zonas de campamento, con cabañas para cocinar y comer, como los espacios que hay en los parques nacionales de Estados Unidos. El precio por persona es de US$20, pero también hay habitaciones matrimoniales, familiares y dobles que van desde los US$70 (más US$10 por cama adicional). Como su nombre lo indica, este es un lugar para retozar (‘lazy’ quiere decir perezoso). Se ofrecen servicios para montar a caballo, avistar aves y visitar las ruinas arqueológicas de Recuay.

Si de descanso se trata, los inversionistas peruanos también tienen buenas propuestas. La más cómoda (por el acceso y el precio) se llama Montaña Jazz y está en la carretera Chucchun, cerca de Carhuaz, a media hora de la ciudad de Huaraz. Sobre unos 800 metros se extiende el lodge: cabañas pequeñas pero confortables, con hasta dos pisos que hacen pensar en lo bien que se puede aprovechar el espacio. Cada bungalow cuenta con baño privado, cocina equipada para que las familias preparen sus alimentos, chimeneas, hasta cinco camas dispuestas en diferentes espacios y, por fuera, un campo grande por donde se puede correr o jugar, hacer parrilladas y disfrutar de los frutos que crecen (en especial hierbas). Casi todos los lodges tienen biohuertos o zonas de cultivo. Los bungalows cuestan S/.450 para cinco personas y S/.380 para cuatro. Muy cerca, en Yúngar, se puede montar a caballo. Para comer ve a Yungay, donde el restaurante Alpamayo te sorprenderá

Una alternativa enfocada en el bienestar y la salud del huésped es Cuesta Serena Boutique Hotel. Se ofrecen sesiones de reiki, yoga y masajes, además de clases sobre pisco sour (ya se sabe que el alivio llega por diferentes sentidos). Las habitaciones tienen jacuzzi y el lugar cuenta con una piscina cerrada. Mariana González es la anfitriona, quien dedica sus días a mimar a sus visitantes. “Como mi padre siempre me decía: Lo que importa es brindar ese pequeño extra para cada huésped”, afirma. Hay ocho experiencias que ofrece el lugar (ubicado en el distrito de Anta, muy cerca del aeropuerto), y son: visita al centro artesanal Don Bosco, a las lagunas Llanganuco, 69, Churup, a la quebrada Honda, al cañón del Pato, a la fortaleza Chavín de Huántar y a las ruinas de Wilcahuain. Solo es necesario avisar con 48 horas de anticipación. Los precios por persona para el hospedaje parten de US$210. Se ofrecen descuentos de hasta 20% si son muchos días.

PARA INTRÉPIDOS

Si de aventura se trata, el Llanganuco Mountain Lodge, del inglés Charlie S. Good, es el refugio ideal, porque se encuentra en medio del Parque Nacional de Huascarán, a media hora de Yungay y   cerca a la laguna Keushu, lo que lo convierte en el punto de partida para muchas aventuras: ir hacia el nevado de Huandoy, hacia la laguna 69 (o las otras de la quebrada Llanganuco) o hacia el paso Portachuelo (casi s 5.000 m.s.n.m.), entre otros lugares. El lodge tiene programas armados que van desde las dos hasta las cinco noches de alojamiento y que incluyen muchas actividades. Hay habitaciones que pueden albergar desde a una pareja hasta un grupo de seis personas. El precio va desde US$122 por persona solo para el hospedaje.

Ir hacia estos lugares es una experiencia única. Todos ofrecen servicios de calidad, con muy buenas (nuevas en algunos casos) infraestructuras y calidez en el servicio. Son refugios para descansar bien y vivir también esas aventuras especiales que las cordilleras y el Callejón de  Huaylas en su conjunto ofrecen y que falta mucho explorar. A lo mejor también descubres que ese es tu lugar en el mundo.

GUÍA DEL VIAJERO

¿Cómo llegar? Se puede ir en bus con Cruz del Sur, Línea y Oltursa. Desde: S/. 65. También en avión por LC Perú en poco más de una hora. Desde: US$100.

¿Dónde quedarse? Llanganuco Mountain Lodge / The Way Inn / The Lazy Dog Inn
 / Cuesta Serena Boutique Hotel / Montaña Jazz. Más información: infiniteadventuresperu.com

Aquí te dejamos un video camino a la laguna de Huaraz. 


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