Secretos de TV: Mónica Hoyos se ponía limón en los ojos para llorar en la novela "Gabriela"

La producción de Humberto Polar se transmitió en 1998 vía Panamericana TV. Hoyos y el venezolano Alfredo Delgado fueron los protagonistas

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A fines de los 90, la intensa historia de una humilde joven cuyo padrastro la pretendía y no la dejaba ser feliz con el hombre que amaba (Rubén), se apoderó del horario estelar de Panamericana TV. Gabriela, producción de Humberto Polar, estelarizada por la peruana Mónica Hoyos y el venezolano Alfredo Delgado, llegaba para hacerle frente a la fuerte competencia: la telenovela “Luz María”, de Canal 4.

En diálogo con elcomercio.pe, Mónica Hoyos dio detalles de esta telenovela y revela más de un secreto sobre su participación.

LA HISTORIA
“Fue una idea original de Humberto Polar y Roxana Effio. La experiencia de Polar en telenovelas como ‘Gorrión’ y ‘Canela’ aseguraban el éxito de ‘Gabriela’”.

LOCACIÓN
“Toda la novela se grabó en Lima, en la ciudad, y en una casa de playa en el sur. Nada se hizo en provincia”.

RÁTING
“Grabamos 120 capítulos y todos se transmitieron, la historia se emitió de principio a fin. En cuanto al ‘ráting’, no alcanzamos altos picos de audiencia, pero la gente lo vio y no hubo cortes ni restricciones”.

CANCIÓN
“La canción ‘Gabriela’ fue hecha especialmente para la telenovela. Fue una composición de Jorge Pardo, tuvo bastante aceptación, sonaba en varias emisoras”.

DEBUT ACTORAL
“Tenía 20 años cuando grabé la novela, fue mi debut actoral en el Perú y mi primer protagónico. En España, en Antena 3, había hecho algo de actuación bastante pequeño con José Luis Moreno”.

RECHAZÓ PROPUESTA PARA ACTUAR EN “LUZ MARÍA
“Tuve que elegir entre dos propuestas. En ese entonces estaban haciendo ‘Luz María’ para Canal 4 y Rodolfo Hoppe (productor) me llamó para ofrecerme el papel antagónico. No acepté, preferí hacer ‘Gabriela’ porque me daban el papel protagónico”.

APRENDIÓ A MANEJAR
“En la segunda semana de grabación tenía que grabar una escena en la que después de intentar dispararle a mi madre entraba en crisis y huía manejando un carro. Yo no sabía manejar, ni tenía brevete, tuve que aprender y tramitar mi licencia”.

BULIMIA
“La presión de las grabaciones, que muchas veces llegaban a quince horas diarias, y mis escasos recursos (actorales por ser una actriz debutante) me hicieron caer en una moda absurda de ese entonces: la bulimia. Veía a otras chicas que lo hacían y empecé a hacer lo mismo, fueron casi dos años. Gracias a Dios y a una gran fuerza de voluntad logré superarlo sin ayuda profesional”.

ANÉCDOTAS
“Gabriela lloraba todo el día porque eran malos con ella. Lloraba tanto que ya no tenía lágrimas para seguir llorando, entonces, me ponían limón en los ojos”.