Un estudio reciente en ratones modelo de la enfermedad de Alzheimer muestra que una dieta suplementada con nueces tendría un efecto beneficioso reduciendo el riesgo, postergando el inicio,  e incluso retrasando la progresión de la enfermedad de Alzheimer. Este estudio fue publicado recientemente en Journal of Alzheimer’s Disease liderado por la Dra. Abha Chauhan del Instituto de Investigación Básica en Retardos del Desarrollo del Estado de Nueva York en Staten Island, Nueva York.

woman-65675_640La enfermedad de Alzheimer representa una enfermedad neurodegenerativa que se caracteriza por una pérdida progresiva de la memoria, el lenguaje y el razonamiento durante un período de 5 a 20 aňos en individuos de edad avanzada. Existe evidencia contundente que demuestra incremento del estrés oxidativo e inflamación que explicaría la pérdida neuronal que caracteriza a la enfermedad de Alzheimer. El estrés oxidativo resulta de una serie de eventos tóxicos debido a la producción de radicales libres, producto del metabolismo celular. Estos radicales daňan varios componentes intracelulares como proteínas, lípidos y ADN. Varios estudios previos sugieren que extractos de plantas como el té verde, ginkgo biloba y cúrcuma o azafrán serían beneficiosos dado su fuerte poder antioxidante. De manera similar, las nueces contienen una serie de componentes neuroprotectores como vitamina E, folato, melatonina, flavonoides, ácido fenólico así como una cantidad considerable de omega 3, los cuales las convierten en uno de los alimentos con más alto poder antioxidante.

En este estudio, los investigadores examinaron los efectos de una dieta suplementada con 6-9% de nueces (equivalentes a 1-1.5 onzas, respectivamente, de consumo diario en pacientes) en las habilidades de aprendizaje, la memoria, la coordinación motora y el comportamiento ansioso en ratones modelos de enfermedad de Alzheimer. La dieta se inicio a los 4 meses de edad y concluyó con la evaluación del comportamiento, memoria y aprendizaje que se realizaron entre los 13-14 meses de edad. Estos modelos genéticos muestran déficits de memoria,  ansiedad y anormalidades importantes en el aprendizaje y coordinación motora a los 13-14 meses de edad. La suplementación dietética con 6 o 9% de nueces disminuyó la pérdida de memoria, mejoró el aprendizaje y las habilidades motoras, y redujo la ansiedad en este modelo animal comparado con el modelo genético alimentado con una dieta libre de nueces.

Los investigadores concluyen el manuscrito proponiendo la suplementación temprana con nueces para disminuir el riesgo de desarrollar enfermedad de Alzheimer o retardar su inicio. Ellos argumentan que el contenido elevado de componentes anti-inflamatorios y antioxidantes en las nueces le otorgarían esta capacidad de cambiar el rumbo y pronóstico de esta enfermedad crónica neurodegenerativa, la causa más frecuente de demencia en el adulto mayor en nuestro país.