12 de agosto del 2020 °C
Busco Novio

A punto de tirar la toalla

¿Y SI YA NO QUIERO BUSCAR NOVIO? Estas semanas he estado pensando en la posibilidad de tirar la toalla en esto de mi búsqueda del amor. Estaba en el chat con un amigo con el que me río, reniego y lloro a veces, al que le decía que estaba harta. Especialmente de los hombres o, mejor dicho, de mi relación con ellos. Estaba a punto de tipear que estaba a una mala cita de dejar de buscar novio, cuando me dijo que era una “love junkie” (adicta al amor) y que seguro pronto me enamoraría otra vez, y poco después le estaría contando del baboso ese que me había hecho tal o cual cosa. Sentí que me cayó un gancho derecho. -¿Esa es, en una línea, la historia de mi vida? -le pregunté, ocultando mi terror, buscando con la mirada una botella de vodka en la cual zambullirme y no salir nunca. Segundos después, yo sola me respondí (y de paso, a él). Escribí dos palabras y apreté enter: no creo. Pero creo que él tiene algo de razón al no creerme que vaya a dejar de buscar novio, aunque sigo pensando que algo debo estar haciendo mal. Me sobran las razones. Éstas son. A ver para qué lado se inclina la balanza. Seguir leyendo...

No te vayas sin decir chau

HAY QUE TENER VALOR PARA DECIR ADIÓS. Las separaciones son un asco, o por lo menos se sienten como si lo fueran. Creo que todos, con pocas excepciones, hemos pasado alguna vez por una ruptura y al que me diga lo bien que la pasó, no le creo. Así sea uno el que decide terminar una relación o al revés, siempre habrá un momento difícil, incómodo, doloroso, interminable, aterrador -para muchos- en que le tienes que informar a otra persona que ya no quieres estar más con ella. Pero, y este es un gran “pero”, hay muchos cobardes sueltos por ahí, que prefieren agarrar una garrocha y al mejor estilo de las olimpiadas, saltarse el mal rato. A mí me pasó hace muy poco, y me hizo pensar que ya me había ocurrido antes. Seguir leyendo...

La historia del bikini amarillo

MI INOCENTE Y SECRETO LADO EXHIBICIONISTA Tengo una confesión. Me da vergüenza contarla, porque simplemente tendría que admitir mi lado exhibicionista. Pero el jueves en la playa, miré cómo cada año se van reduciendo el tamaño de los bikinis (la verdad, habría que decirle a algunas de esas mujeres que desnudas se verían menos atrevidas), me enteré que hay una playa gay en la Costa Verde (bien ahí) y, bueno, el calor, el agua helada de nuestro mar, la incomodidad de las cuatro tiritas de mi bikini de dos tamaños (S para abajo, M para arriba) y la imposibilidad de quitármelo en público, me hizo pensar que mi pequeña historia no puede ser tan chocante, para ustedes por lo menos, porque para mí siempre lo será. Así que aquí va, Alicia y el bikini amarillo (y el sexo). Seguir leyendo...

Mi mejor Año Nuevo

AL FIN SE ROMPIÓ LA MALDICIÓN Siempre pensé que tenía una especie de maldición con la celebración del Año Nuevo. Por más que fuerce mi memoria, no recuerdo uno solo que haya sido memorable. Con o sin novio, todas fueron noches que pueden ser superadas muy fácilmente por una borrachera cualquiera. Bueno, las cosas cambiaron y ahora sí tengo la suerte de decir que la noche camino hacia el 2009 fue el mejor Año Nuevo de mi vida. Seguir leyendo...