04 de agosto del 2020 °C
Busco Novio

Vamos a romper el molde

ADIÓS A LOS PATRONES. La otra tarde caminaba por una calle escuchando música cuando vi a una señora que caminaba vendiendo, literalmente al paso, trozos de torta mármol; sí, esa de chocolate mezclado con vainilla. Sin embargo, lo que llamó mi atención no fue el postre en sí, sino la forma del molde en el que lo habían horneado. Era de esos clásicos con un hueco en el medio. De pronto, una imagen vino a mi mente seguida de un pensamiento que me remeció: al iniciar una relación ¿elegimos siempre personas que parecen hechas en el mismo molde? Ustedes dirán ¿qué tiene que ver eso con la vendedora ambulante de torta mármol? Pues mucho. Seguir leyendo...

Tú lo prometiste

CUANDO DE PROMESAS SE TRATA ¿SOMOS DE OÍDO FÁCIL? Dicen que los hombres son seres visuales, mientras que nosotras somos auditivas. Lo que yo creo es que algunas (temporalmente o por siempre jamás, depende del caso) tenemos un dispositivo instalado en los oídos para creer lo que no es una promesa ni un juramento, sino simples y llanas palabras de dudosa veracidad. Y ojo, el poder que ejerce este alocado sistema auditivo se multiplica cuando se trata de palabras como amor, lealtad, fidelidad, futuro y eternidad. ¿Verdadero o falso? ¿Solo creemos lo que queremos escuchar? y, en más de un caso, ¿nos hemos vuelto adictas a las mentiras? Veamos. Seguir leyendo...

¿Me convertí en hombre?

LOS HOMBRES NO SON LOS ÚNICOS QUE LE TIENEN MIEDO AL COMPROMISO ¿O SÍ? Dicen que los hombres solteros apenas escuchan la palabrita compromiso salen volando a velocidad “patitas para qué las quiero”. Yo también lo creía de buena parte de los habitantes de reino de la testosterona. Pero ahora que me encuentro en una posición muy diferente, solo me queda preguntarme: ¿Solo los hombres caen en el saco de tan popular cliché?, ¿quién dijo que el terror a comprometerse en una relación era propiedad exclusiva de del género masculino? Con un poco de vergüenza, he de admitir que hoy, por primera vez en mi vida, comparto ese miedo del que tanto he rajado, y me he visto reducida a dos opciones: o las mujeres también sentimos ese pánico a ser presas de caza y metidas de cabeza a una relación o simplemente ¿me estoy convirtiendo en hombre? Seguir leyendo...