Así como lo leen. Me enamoré y comencé una relación con el chico al que llamé “tímido”. No piensen que no se los iba a contar. Lo tenía “escondido” por dos razones. Una, lo quería guardar como sorpresa para este post navideño; y dos, la más importante, porque quería estar segura del amor del uno por el otro y de que se trataba de una relación en serio, no algo pasajero ni fugaz. Si me comprometía a amar a alguien iba a ser porque se trataba de algo verdadero, y así lo hice. La ironía es perversa. Seguir leyendo...