03 de agosto del 2020 °C
Busco Novio

El amor contraataca

Si he odiado la ambigüedad, ¿por qué le he seguido el juego? ¿Por qué no me quedaba otra que seguir las instrucciones de “Buscoagarre”?, ¿quizás por no arriesgarme y poner el parche Bengay-corazón (de venta en Quiérete Farma -también hay delivery y pagando un pequeño recargo te lo llevan a velocidad de emergencia emocional) antes de la herida, ¿por qué la alerta de los malos recuerdos funciona para los que no vivimos en el valle de la amnesia?, o ¿por qué pensaba que las mujeres somos de Marte y los hombres del planeta del no-compromiso? Johnny Cash le dio la vuelta a mi tablero la otra noche. Me acompañaba a comprar el regalo de cumpleaños de mi padre, cuando me soltó sin mayor preámbulo: quiero que conozcas a mi familia. Seguir leyendo...

¿Quieres ser mi chico, Johnny?

Acabo de declararme en contra de toda esa basura que algún pendejo o pendeja se inventó -y que algún chismoso desperdigó por el mundo- para evitar cualquier tipo de compromiso con alguien que te gusta para todo, excepto tener una relación. Es oficial, acabo de salir de ese closet. No le voy más al “estamos saliendo”. ¿Un rayo de claridad iluminó mi mente?, ¿al fin le hice caso a mi madre (o a mi sentido común?)”, ¿se trata de una reacción espontánea de mi mente, asqueada de jugar a las escondidas emocionales? Pues no. Es más simple que eso. Me di cuenta de que estoy lista para tener una relación con alguien que me guste tanto como para dar el paso fuera de la indefinición. Suertuda yo. Conocí hace unos meses a alguien que quiere exactamente lo mismo que yo, y solo conmigo. Así es señoras y señores, hay un nuevo hombre en mi vida. Se llama Johnny Cash. Seguir leyendo...