Un domingo hace unas semanas acampaba debajo de una mantita en la sala de la casa de mis padres, cuando me despertó el timbre del celular. Número conocido y muy marcado durante el 2010: mi ex. Sonreí al escuchar su voz preguntándome cómo estaba. Con ganas de repetir el mejor sexo que he tenido en la vida, pensé... Seguir leyendo...