Tengo que admitir que he dejado de creer que en el amor unas tres veces en toda mi vida. Pero, siempre terca y optimista, después de un tiempo, he vuelto a las andadas y volvía a conocer al “siguiente capítulo” de la novela –a veces bonita, otras de terror- en que admito he convertido algunos periodos de mi vida. Pero si alguna vez me he caído de cara en una pista con caca de elefante, de la ultima pensé que no sobrevivía. Pero lo hice. ¿Quieren saber cómo? Seguir leyendo...