Aunque ahora ando bastante razonable, soy consciente que las decisiones que tienen que ver con nuestra vida emocional son las más trancas de todas. Aunque la lógica y la razón deberían imponerse también, están atravesadas como palo de manzana de caramelo nuestras emociones. Eso a veces lo hace difícil, pesado, confuso y otras, nos hace meter la pata. Aquí va un pequeño anexo de las que yo creo son mis razones para decir: contigo siempre no, muchas gracias.El principio básico: si no funcionó la primera vez fue por algo. Si uno auto proclama que justamente esa es LA RELACIÓN de su vida, también debería preguntarse porque era tan bacán y porque terminó. Es la clásica lista de los pros y los contras que hacemos para todo. Me conviene por esto/no me conviene por lo otro. Suena simple pero muchas veces, no resulta así.

1. Si te sacó la vuelta una vez, lo volverá a hacer. Seamos realistas, no pidamos lo imposible. No estamos en Mayo del 68´, estamos en el 2013. Las relaciones no vienen con garantía de amor, confianza, integridad, honestidad, ilimitada y unilateral. Esto se trabaja cada día por el otro y por uno mismo. Si uno está en una relación lucha por esto cada día. Yo cometí el error de perdonar las 7,896 infidelidades de un novio de las que me enteré en un porrazo. Y por supuesto, tuve mi merecido. Volví con él y me dejó por la infidelidad #7,986. Cuando quiso volver OTRA VEZ, si vivimos en el planeta C (de conchudez), me reí en su cara porque la desconfianza es el mejor camino para llegar al desamor y de ahí al olvido.

2. La otra vez me escribió una lectora contándome que saliendo de una discoteca su enamorado en plena pelea la había insultado, ella lo había mandado al cuerno, es decir, había dado por terminada la relación. Pero pocos días después volvió el perro arrepentido, y ella ya estaba en la duda de si esto se repetiría o no. La verdad, yo descartaría de mi lista toda relación que se terminó por cualquiera motivo de maltrato: físico, verbal, emocional, etc. Es muy difícil que una persona agresiva pueda cambiar y si lo hacen, es después de un largo proceso. Y no olviden que así es justo como comienzan las historias de maltrato. Mejor prevenir y no hacernos los locos cuando vemos una banderita roja en el frente. Así que a lo Menudo: no, que no, que no, te quiero pero no.

3. Si te dejaron por otra, es posible que retomar con ese pata es subirse en la ruedita del hámster. Ella, tú, ella, tú y todas las vueltas hasta que ustedes dos (o tres) lo dejen. Les aseguro por experiencia propia que este es el Titanic de la autoestima, no hay mejor forma de irse al fondo del mar que pasar que aceptar una relación en la que no tienes ni idea siquiera de si eres la firme o la otra. Lo bajo de lo bajo. Hombres y mujeres han hecho son especialistas en esta clase de dobletes. Por lo general, no están seguros si quieren una relación contigo o con la/el otra/o pero no quieren estar de ninguna forma solos así que andan con ambos, hasta que se decidan, se les caiga uno de los dos o lo que es más probable: que aparezca alguien nuevo en el panorama.

Yo una vez estaba tan confundida por no saber quién era en esa relación tóxica y retorcida en la que estaba participando, así que terminé en la consulta de un psiquiatra al que también casi vuelvo loco y que me hizo el pare: tienes una semana para decidir, si no puedes hacerlo, la terapia no funciona así que no puedo ayudarte. Lo que necesitaba para elegir ser libre y largarme del rey de la manipulación barata y las mujeres que le hacían caso (que eran, digamos, todas las que caían).

4. El pata que no te hacía feliz. Este es un caso común, quizás el más popular de todos. El peor es nada o la peor es la nada. Se trata de las típicas relaciones donde no hay amor, más bien costumbre, cierto cariño, sexo muy ocasional y con pocas ganas. La clásica pareja para que te acompañe a fiestas, conciertos y cumpleaños, a quien presentarle a la familia, con quien pasar un domingo mientras sueñas con Robert Downey Jr.

Está demás decir que esta relación no es muy justa para ninguna de las dos partes, nadie merece ser, creo, el segundón de la vida de nadie. Además uno se termina aburriendo en el acto, lo empiezas a odiar o viceversa y esto es todo lo que hay. Para compañía mejor comprarse un libro, un perro, un blue ray o salir con amigos y disfrutar de la vida. Además ojo, este novio casi-ficticio elimina las posibilidades de conocer a alguien nuevo. Digo no más.

5. El pata que simplemente no te quiere. ¿Hay algo más que decir? No. Razones para que él quiera volver habrá miles y siempre son bastante egoístas. ¿Razones para volver con él? Cero.

6. Marielita me dejo. Ay, no. clásico de clásicos. Lo último que sabias de tu ex que es estaba con otra. Lo borraste de Facebook para no ver sus fotos con la nueva chica, eliminaste su teléfono para no contestarle y evitar llamarlo asi estes en la peor de las trancas. De pronto aparece, feliz como lombriz, a decirte que ya no está con Marielita y que está listo para volver a tus brazos. Hagamos un rápido check list de la realidad. Uno) no sabes si el dejo a Marielita, si ella fue la que lo dejo a él ni porque, dos) es muy probable que no quiera estar solo, tres) quiere que seas solo un enchufe temporal al mundo mientras se olvida de Marielita o la peor, cuatro) está esperando que Marielita vuelva y quiere una relación caleta contigo mientras para esperar acompañado. Yo me quedo con: ¡ninguna de las anteriores!

7. No nos llevábamos bien. ¿Y qué te hace pensar que ahora si? La otra vez fui a cenar por el cumpleaños de una amiga y me tocó sentarme en el sitio en el que nadie quiere estar: al lado de la pareja que no para de pelear. ¡Dios, sáquenme de acá! Me quedé sin salsa de ostión para mi sushi de pulpo, sin hielos para mi agua con gas, hasta casi me quedo sin poder ir al baño por no poder interrumpir el pleito interminable. Ok, en todas las relaciones se discute, es la única manera de resolver conflictos, problemas y llegar a acuerdos, pero también creo que esas cosas tienen su momento y su lugar, y si un bueno, no puede controlar querer mandar al cacho a alguien se levanta y se va. Pero esta gente a la que únicamente parece unir la pelea eterna, es una cosa que yo no entiendo. Y estadística mente estos son los que con más velocidad están/vuelven/están/vuelven. Me canso ahorita de solo pensar en estar con alguien para pelear.

A lo Sabina: hay mil motivos, mil razones. Si me preguntan prefiero el aburrido y manoseado: mejor sola que mal acompañada por segunda vez.

Pero bueno, es la vida, y acá cada uno decide que es lo mejor. Si no, pregúntenle a Taylor Swift, que se le ha dado por mandar al cuerno a sus ex´s con canciones, así que acá les dejo una.