En el post anterior propuse un bar legendario y otro con una gran vista de Cusco. Para esta entrega, guardé un nuevo par que se las trae.

¡Levanta tu copa, viajero! En la Imperial sobran motivos para celebrar.

Crédito: Museo del Pisco.

Foto: Museo del Pisco.

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MUSEO DEL PISCO

Con 116 creaciones, 55 mezclas en la carta y 240 botellas de nuestra bebida de bandera en exhibición, el Museo del Pisco es una propuesta de autor que merece la pena visitar.

El primer establecimiento de esta cadena se instauró en Cusco, en la esquina de las calles Santa Catalina y San Agustín, hace ya cuatro años. Cuando el estadounidense Adam Weintraub, enamorado confeso del pisco, unió esfuerzos con el cusqueño Berner Caballero, para abrir el primer bar dedicado exclusivamente al espirituoso.

Crédito: Museo del Pisco.

Foto: Museo del Pisco.

La noche está por comenzar. No es fin de semana, pero la concurrencia es alta. He abierto la cuenta con un Puka Tika hecho con fresas, romero y jarabe de goma. Continúo con una Valicha, que integra licor de manzana y hierba buena. Ojo: ellos mismos elaboran sus propios amargos, sabores y macerados con insumos locales como la flor de sauco, la hoja de coca o el tradicional aguaymanto.

Muros incas bien conservados, evidencian la larga data de la casona donde a eso de las diez se suele armar la jarana. Alfonso Costa, gerente de operaciones del Museo del Pisco, señala que esta propiedad fue parte del palacio del inca Túpac Yupanqui y que es Patrimonio de la Nación.

Crédito: Museo del Pisco.

Foto: Museo del Pisco.

Su reciente inauguración en Lima y el local de Arequipa son parte de un plan que busca conquistar el mundo. El siguiente paso será abrir una sala de cata en el sótano del bar de Cusco y un museo que exhibirá botellas de colección, añejos alambiques y maquetas que explicarán el proceso de la producción del pisco.

Atención: De lunes a domingo de 12 m. a 1 am. Precios: desde S/22.

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¡QUÉ BUENA PINTA!

A pedido de los amantes de la cerveza en esta segunda entrega presento a Cholos, un clásico donde solo se brinda con variedades artesanales.

Crédito: Cholos.

Foto: Cholos.

Rodrigo Cárdenas, cusqueño y conocedor de esta bebida, desarrolló esta innovadora propuesta junto a su hermano Salvador. El objetivo: que Cusco cuente con un rincón para beber, conversar y aprender sobre malta, lúpulos y levaduras.

Su oferta reúne medio centenar de cervezas artesanales y 12 Drafts que son la excusa perfecta para darse una vuelta por este local situado a pocas cuadras de la Plaza de Armas, exactamente sobre la calle Palacio.

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Foto: Cholos.

Debo confesar que no soy fan de esta bebida pero me llamó mucho la atención su originalidad y el ambiente acogedor. Imagínate que los propios hermanos Cárdenas rellenan los chops y conversan con los clientes. Lo más curioso, sin embargo, es que en este inmueble se ambientó el primer capítulo de la obra Los Ríos Profundos de José María Arguedas.

Atención: De lunes a jueves de 12 p.m. a 12 a.m. Viernes y sábados hasta las 2 a.m. Precios: Pintas (chop) desde S/13.

La Capital Arqueológica de América bien puede ser la capital de la juerga. Eso lo sabemos todos los que alguna vez viajamos a estas tierras. Y como lo bueno se  comparte, te invito a que le pases el dato a otros viajeros y a que me cuentes cuáles son tus favoritos en Cusco.

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