Cinco Continentes de espiritualidad

Estaba sentado en la sala VIP del aeropuerto internacional de San Salvador (donde conseguí entrar a pesar de tener solamente un pasaje en clase económica) esperando la salida de mi vuelo rumbo a Europa, cuando me comenzaron a hablar las dos señoras Guatemaltecas que se encontraban sentadas a mi lado. Las dos señoras (elegantísimas y desbordantes de clase y buenos modales), eran un dúo suegra/nuera que se llevaban lo suficientemente bien como para hacer un viaje juntas por Europa. Seguir leyendo...