No es idea suya, es una realidad: Facebook cada vez parece más una reunión social que ha dejado de ser una divertida noche de tragos para convertirse en una velada de venta de tapers. Por eso no es casualidad que cada vez se encuentre en su timeline con más fotos de sus papás y tías que de sus amigos o que pase más tiempo viendo reseñas de comidas o quejas de vecinos que comentarios graciosos.

No es que Facebook se esté quedando vacía sino que la gente joven se está alejando. Si bien hace unas semanas se decía, con sensacionalismo, que en lo que iba del año la plataforma había perdido 15 millones de estadounidense cuando se relativiza el número con la población se cae en la cuenta que la “fuga” significa el 6% de la población norteamericana mayor de 12 años. Entonces entendemos que no se trata de abandono sino de falta de atención.

Al revisar la métrica de usuarios activos, que InfiniteDial ha compartido en su reciente informe, vemos que la verdadera crisis es que los millennials están fugando. Así se aprecia que en los últimos tres años hay una caída de 27% en la conectividad de los usuarios comprendidos entre los 12 y 34 años. Esta caída se ha compensado con el crecimiento de 4% del grupo comprendido entre los mayores de 55 años. Verá, entonces, que esa sensación de envejecimiento de su timeline no es meramente subjetivo.

El tiempo promedio que los adultos estadounidenses pasaron en Facebook cayó 3 minutos al día el año pasado y es probable que baje un minuto adicional en 2020, a un total de 37 minutos diarios, según la firma de investigación eMarketer.

Lo cierto es que las empresas y las marcas cada vez son más conscientes que Facebook ya no es la solución de antes más si su público son menores de 35 años. Mientras tanto la plataforma sigue mutando y hoy sus zonas más activas son el Marketplace (una evolución social de Remate.com) y los grupos cerrados (algo así como los foros de antaño). Así en estos días de videos verticales, contenido que dura 24 horas y musicalización automática, Facebook es consciente que su negocio pasa por la segmentación quirúrgica más que por el alcance social. Lo único viral que le queda a Facebook son los memes.

En estos días que la gente se conecta más desde sus dispositivos móviles que sus computadoras, más aún cuando los  usuarios son más jóvenes, Instagram viene golpeando duramente a Facebook. En estos días de imágenes el hecho que una foto se pueda subir en 3 pasos menos en una plataforma que nació mobile versus una tradicional (que pierde funcionalidad en los celulares) como Facebook solamente es la punta de un iceberg de aburrimiento.

¿Esto significa que Facebook morirá? Noooo. Ni lo pienses. Zuckerberg no lo permitirá pero es harto probable que el servicio cada vez se vaya convirtiendo en un proveedor de servicio informativo personalizado que una plataforma netamente social. Mark ya ha afirmado que viene trabajando en integrar Whatsapp, Instagram y Messenger en una sola plataforma. ¿Y Facebook? Todo haría indicar que apostarán por incentivar las comunidades cerradas y limpiar de noticias de los fanpage. Todo esto nacería con la intención de brindarle un ambiente menos contaminado a los usuarios a la vez que los perfilan con mayor precisión con fines de publicitarios. Algo recontra necesario si tomamos en cuenta que el 89% de sus 40 billones de dólares de ingresos vienen de la pauta publicitaria que reciben.

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