05 de agosto del 2020 °C
Comando azul

La camiseta de los periodistas

Acá mismo en el blog Comando Azul, me ametrallan con sentencias sobre mis colegas periodistas deportivos. Por ser un espacio principalmente grone, acribillan a hombres conocidos de los medios y los catalogan como 'gallinas' o 'pavos', esto acompañado siempre de otros adjetivos que no se pueden publicar y que, en muchos casos, me duelen como si esas balas cayeran directo en mi pecho. Seguir leyendo...

Enemigos ínfimos

A ese secreto que guarda la cofradía victoriana no tenemos acceso ni siquiera los periodistas más vinculados con la institución. Hasta ahí no llega nadie, y es que el núcleo y la verdad de los íntimos jamás asomará los ojos por la ventana para que algún indiscreto tome nota de sus facciones, tamaño y color. Todos imaginamos lo que ocurre en ese seno y tratamos de describirlo, palabras más, palabras menos. Pero los tiempos cambian y el espíritu de quienes visten la blanquiazul también se transforma más allá de lo que algunos conservan como esencia. Alianza es el equipo más tradicional y también el más complicado de entender. Por lo mismo cualquiera no lo lleva en el corazón y por eso pide mejor fútbol, exige mejores jugadores y presiona al entrenador hasta no ver que el equipo funciona como la historia manda. Seguir leyendo...

Veinte puntos de sutura

Ya no es asombro lo que causa la imagen del pitazo final en Matute. Ni siquiera es decepción lo que uno llega a sentir. No se acerca a la frustración el sentimiento de meterse un puntito al bolsillo cuyo eco en el fondo del pantalón suena parecido a la caída de una moneda de 10 céntimos. Seguir leyendo...

Llámalo corazón, si quieres

Tendrías que ser aliancista para entenderlo. Tendría que no importarte el color de la piel para saber lo que es el corazón. Tendrían que latirte situaciones inexplicables como ayer, en medio de una masa que siente igual y que comparte el mismo sentimiento. Son estas las cosas que por un momento te hacen olvidar el objetivo de ser campeón para poner por encima solo el reconocimiento al coraje de defender la blanquiazul y no dar un partido por perdido. Seguir leyendo...

Cuestión de estadio

En Matute la sal no sala y el azúcar no endulza. El sabor de un punto se termina por desvanecer en la punta de la lengua. La casa termina por producir un desencanto que ni siquiera la fama de la camiseta blanquiazul logra revertir. Y jode. Seguir leyendo...