Una de las pesadillas que vivimos el año pasado fue no encontrar respuestas en la zona técnica, pero todo parecía indicar que esta temporada las cosas estaban mejorando, pues la contratación de Gustavo Costas transmitía confianza, cosa que se justifica porque el equipo está puntero en la tabla a 10 fechas de iniciado el torneo.

Acabamos de ganar 1 – 0 en Trujillo, nuevamente con angustia y después de un partido discreto, donde las ideas no aparecían y solo una intervención inspirada de esa incógnita que sigue siendo -a mi juicio- el “Zorrito” Aguirre salvó la tarde que de todas maneras tenía que ser nuestra, con mayor razón si durante un buen tiempo tuvimos superioridad numérica.

Pero Alianza es un equipo intermitente, como Forsyth sacando dos pelotas de gol y casi regalando uno, donde la defensa a veces es sólida y a veces tiene suerte, donde Montaño intenta por momentos con ganas y en otros tibiamente, y así podemos seguir enumerando.

Sobre el trabajo técnico siguen las dudas sobre las contrataciones, sobre la promoción de jugadores de las canteras o sobre quién debe ser titular, pero a pesar de eso se nota una labor seria, opinión que comparten los especialistas y los hinchas, tal como podemos corroborar en los comentarios (envío de preguntas) al post anterior.

A pesar del triunfo, Costas no habló al final del partido en Trujillo y lo último que ha dicho es que se va. A lo mejor no evaluó en su real dimensión la gravedad de las pugnas dirigenciales al decidir su retorno al club, lo que sería el motivo de su anunciada salida. Pero no sé si esa será la causa principal o hay otra más importante, o es una suma de factores lo que está pesando en su decisión.

Porque dentro de todo, el panorama no es tan oscuro: hoy ganamos en Trujillo y alcanzamos la punta. Porque la nueva directiva le ha garantizado su confianza, y la actual ni qué decir, pues les está salvando el año. Porque los hinchas lo queremos y la prensa lo respeta. Porque incluso los sueldos de marzo para el plantel ya fueron cancelados.

Ante este panorama, cabe preguntarse, reitero, si no existe otra razón para su salida. Si el profesor Costas se va esta semana, nos va a dejar un problema muy grande que habrá que resolver en muy poco tiempo.

Si el DT no quiere hablar del tema el lunes, e incluso si llega a exponer claramente sus motivos, los actuales dirigentes deberán responder a un nuevo cuestionario que les haremos, mucho más riguroso, porque la gran responsabilidad es de ellos, que por el momento vienen optando por un preocupante silencio.