JA!

JA, Las siglas corresponden al Juan Aurich de Chiclayo, que era el líder, el rival a vencer, el local, pero también a la felicidad de un triunfo por 2 a 1 que fue conseguido con gran entrega y momentos de buen fútbol. Ahora somos punteros y en la víspera del Día del Padre los aliancistas podemos reír.

Trujillo hace funcionar la zurda y Aparicio la cabeza. Todos gritamos los goles, pero también festejamos los rechazos de Solís, los arranques de Sánchez, las carretillas de Fernández, los quites de Jayo, los despejes de puño de Forsyth, la forma en que Montaño rechaza a los rivales arqueando la espalda, y todo lo demás.El de Trujillo en Chiclayo fue un golazo. La curva perfecta que da el balón hace inútil el esfuerzo de Erick Delgado. El cobro de la falta daba lugar para un centro, pero no. El volante elige pegarle directo al arco y la pelota dibuja una parábola perfecta y se mete junto al palo más lejano. La celebración también es estupenda. Montaño con ese peinado asusta a cualquiera. JA!

El de Aparicio fue a su estilo. Cabezazo fuerte casi al medio del arco. Ni la mano de Gómez puede desviar el destino de la pelota debido a la fuerza del remate. Lo gritamos todos. Es el triunfo luego de que nos empataran por un descuido defensivo. Es el triunfo que se grita con la banca y que ratifica el buen momento del back, que nos está empezando a callar la boca a muchos. JA!

Nos reímos de emoción, al ver que Sánchez puede dar mucho más, que solo le falta tener confianza para el gol. Y también porque otra vez apareció un buen Montaño, divertido y luchador, aunque aún en deuda con el gol (falló un remate clave para asegurar el resultado) y en las habilitaciones claras a los delanteros –al menos en los momentos inciales-, pero que fue fundamental para aguantar la pelota y generar contragolpes.

Y Jayo parece reírse de quienes quieren jubilarlo. Porque el sábado fue JA-yo, un volante crecido, que por muchos momentos opacó a Candelo, bien escoltado esta vez por Paolo De la Haza.

En la defensa, el JAlón de orejas es para Lalo Uribe –improvisado en esa posición, valgan verdades- pero el resto de la zaga anduvo en buen nivel.

Arriba, Fernández quiere el puesto. A lo mejor es, si se quiere, el menos hábil de los cuatro delanteros que tenemos, pero en temperamento ya se está empezando a parecer a Gonzáles Vigil y choca con ‘Cuto’, con ‘Machito’, con La Rosa, y como si nada.

Particularmente pienso que este es el camino. En las dos últimas fechas he visto un equipo más rápido en salida, que presiona o se repliega con más criterio y que sobre todo tiene una mejor actitud mental: lucha hasta el final como ante Bolo y no se cae cuando le empatan, como ocurrió con Aurich.

Por todo eso tenemos motivos para reír. Aunque todavía resta una buena cantidad de fechas, es la primera vez que tomamos la punta en solitario y debemos mantenerla, para que esta risa al final se convierta en felicidad completa: JA JA, somos punteros.