He terminado una charla telefónica con un directivo de Alianza y tecleo esto con una dosis de desconcierto. El club está a dieta y no recurre a los métodos naturales para reducir sus medidas; de frente toma laxantes que –calculo- terminarán por ser nocivos para su salud. Pretenden adelgazar la plantilla a través de una ráfaga de despidos sin las previsiones para no descompensar un equipo que de por sí presenta imperfecciones. No es la mejor decisión si se quiere seguir siendo candidato al título. Seguir leyendo...