Estoy con todos en este abrazo fuerte por tener el puntaje perfecto en la Copa Libertadores. Estoy aquí porque nada de esto huele a ‘engañamuchachos’. Estoy aquí porque Alianza le tocó el timbre a todas las puertas de los grandes de Sudamérica para que le echen un vistazo con seriedad.

Estoy aquí porque se ganó con tranquilidad uno de los partidos más difíciles de la Copa ante el rival que más y mejor podía conocer el juego de los blanquiazules. Lo había dicho en el post anterior: Aurich no solo conocía el accionar de Alianza en la Libertadores, lo conoce desde el día a día.

Y esto también incluye a que los íntimos gozaban de la misma información acerca de las virtudes y defectos de este Aurich que ayer tuvo que acatar la orden de su entrenador de ser un equipo cauteloso y austero para generar fútbol, solo escondiendo la pelota para que Alianza no pueda inventar, pero negándose la oportunidad desde el inicio de ir por el triunfo.

Ello significó que Reimond Manco no inicie las acciones, pero William Chiroque no estuvo en las mismas revoluciones que el ex jotita para marcar y para ir hacia el frente.

Todo fue un estorbo. Alianza tropezaba con los bodoques que puso Aurich y tuvo las piernas duras para intentar ocasiones de riesgo con habilidad. Era necesario abrir el partido con una acción diferente que se originó por la buena fortuna de Amilton Prado y su centro de cabeza al área donde José Carlos Fernández, (‘Zlatan’ para quienes recuerdan quien lo bautizó) quien se sumergió de paloma para ahorrar tiempo y la puso al segundo palo. Fue la jugada clave, la que invitó a los rojos a abandonar los cuarteles de invierno y ponerse a jugar, o al menos intentarlo.

Alianza ganó y anotó su segundo gol simplemente por la mejor forma de atacar y porque el espíritu combativo nunca decayó. Aurich no llegó a representar riesgo a pesar de los hombres que tenía para hacer daño, pero que tuvieron la orden de defender antes que jugar.

¿Estamos para grandes cosas en la Copa? Yo creo que esto podrá aclararse después de la siguiente fase, si es que Alianza clasifica a octavos en primer lugar y accede a tener un rival de nivel asequible. Hoy la felicidad nos embarga y nos saca de la realidad, y está bien, y todos lo merecemos. Pero recordemos que este equipo fue víctima de las peores críticas de sus mejores hinchas por no tener gente con cartel ni apellidos famosos.Hoy los aplaudimos y es que eso es lo lindo del fútbol. Le tapa la boca a muchos, propios y extraños. Hoy solo quiero dejarles un abrazo y el aliento para que Matute sea la fiesta que fue hoy eternamente. Y salud porque hoy vuelvo a brindar por el futuro que pinta lindo. No pienso en que esto acabará pronto, que de eso se encarguen los envidiosos. ¿Y tú a quién se lo dedicas?