Fue uno de esos momentos en que dentro, muy dentro de ti, dices: “Sí pues, el rival no merece irse sin nada”. Y te callas. Y avanzas rapidito convencido de que el punto obtenido es amplio y meritorio y que sirve para que la fiebre que coopera se termine y el frac vaya directo al ropero hasta el próximo año –como ya lo hizo Costas- y sea turno otra vez del overol para ser campeones.

[No está de más que se diga que fue un muy buen partido, sin mezquindades de ninguno de los dos equipos]

El empate contra Cristal tuvo un héroe, más allá de muchos buenos minutos que tuvo el equipo en lo colectivo. Salomón Libman y sus manos audaces evitaron que los celestes remonten el marcador que les era adverso desde el primer tiempo. En este caso el mérito fue del golero.
En cambio con Alianza sucedió distinto. No fue Erick Delgado el que salvó la valla de los visitantes; fueron los mismos grones los que perdieron increíbles ocasiones cuando estuvieron solos frente al arco en algunas ocasiones.
De alguna manera es tiempo de que Alianza se meta de lleno al torneo local con toda la seriedad y que los jugadores se sacudan de la idea de que hay equipo A y B; creo que tendrán que pelear por un puesto cada fin de semana y aumentarle el trabajo de decisión a Gustavo Costas. Este domingo los íntimos se trasladarán a Huacho para jugar contra el Total Chalaco, en un campo de juego que no favorece a quienes desean jugar a un solo toque o al ras del piso por las lógicas imperfecciones de un terreno de provincia hasta hace poco olvidado para el fútbol de primera. Lo que provocará en el segundo Aranda Torres es lanzar centros y centros. No será un partido cómodo para las características de Alianza.

Zorro plateado
¿Cuánto se debilitaría Alianza si se concreta en breve la partida de Wilmer Aguirre? Mi cálculo es que habría que dejarlo ir ya. No habrá –creo yo- un mejor momento para que afuera se interesen por este delantero cuya principal bandera ha sido la intermitencia durante su carrera ¿Qué nos asegura que el ‘Zorrito’ no volverá a ser el jugador que falla ocasiones increíbles? Por lo hecho en la Copa Libertadores, Aguirre es hoy un jugador que ha ganado muchísimo en confianza y que todavía no llega a su techo si se la cree más y mejor. Esto se refleja incluso en sus rivales que le tienen más respeto, en los técnicos que se preocupan más de tomar su marca, en la prensa que lo sigue y especula sobre su futuro, en la tribuna que se pone de pie cuando toma la pelota.
Y todo se lo ha ganado él, nada es gratuito ni producto de la ‘champa’. Eso es para felicitar porque el año pasado muchas veces se determinó en la directiva que se le rescinda el contrato. Este año casi se va al Aurich, pero él prefirió quedarse en Lima con un sueldo inferior –en ese entonces se merecía la reducción- y se propuso volver a ser el hombre explosivo y veloz que motivó la ilusión de los aliancistas. Trabajó con sacrificio y ahora puede cosechar algo.
Pero insisto, ¿Qué nos garantiza que Wilmer no volverá a marearse con tantos elogios y caiga en un relajo inevitable? Nadie puede asegurar nada, solo él. Y es que en su interior debe examinarse y llegar a la conclusión sobre si ya es un jugador maduro. Esto será ya un beneficio exclusivo para él, para lo que le resta por vivir en el fútbol a sus casi 28 años y por ser otra oportunidad que le da el destino para demostrar si tiene categoría o no.
Y también surge la siguiente pregunta ¿Qué tendría que hacer Alianza con la plata que gane por Aguirre? Me imagino que Pocho Alarcón dirá que hay que pagar deudas como la que le tienen a Jefferson Farfán de casi 300.000 dólares, pero es necesario que no se descuide el aspecto deportivo y se asegure el título de este año con las renovaciones de Édgar González y la de fortalecer la zaga con gente más rápida y de experiencia.
Se viene una temporada inevitable e interesante de transferencias que merecen toda la vigilancia de los socios aliancistas para que el dinero sea bien utilizado, con decencia e inteligencia. A pesar de eso, yo voto por que Aguirre sea transferido ¿Y tú?

PD. En el post anterior opté por no responder ningún comentario ni a favor ni en contra y pido disculpas por eso, pero también era por la salud del blog que se encontraba muy acalorado como es comprensible. Sigo pensando lo mismo, Alianza escogió un camino distinto que fue el de ir a jugar de igual a igual sin perder de vista el arco del frente. Ganó, perdió, pero intentó jugar y eso causó grata impresión. Luego, lo que pasó días después con las movidas de Alarcón por ir a reclamar a la Conmebol no lo comparto porque suponía que no habría ningún cambio en la decisión y porque todos se escudarían en que los errores arbitrales suceden a cada momento y no se pueden modificar los resultados, pero entiendo que siempre es necesario levantar la voz y no callarse. Creo que la directiva de Alarcón, así como sospechó de Percy Rojas para el partido contra Juan Aurich, debió ser más inteligente para obtener que se programe a un árbitro con mayor capacidad para un choque de tanta importancia entre países con amplia rivalidad histórica. Pero no lo hizo.