Me quedo con el mensaje de los hinchas en Facebook: “no vayan al estadio porque es clásico, vayan porque juega Alianza”.
Es verdad. La jornada tendrá un matiz especial porque hace 16 años que no se jugaba un clásico en Matute de noche. Que el horario se preste para lo mejor y no para la violencia en las calles. Que se viva una guerra futbolística en el campo, pero que se circunscriba estrictamente al aliento y al fervor.

Me lo dijo Juanca Bazalar hace unos meses: jugar por Alianza un clásico en Matute es lo más lindo que hay, pero para jugar un clásico en esa cancha siendo visitante, “te tienes que preparar el doble”.

Es verdad que el equipo llega con irregularidades, no hay un favorito pleno, pero sí hay un local y eso tiene que inclinar la balanza a favor. Un triunfo nos pone de cabeza en la fase eliminatoria de la Copa Libertadores y una derrota nos complicaría hasta el fin del campeonato, pero no es el fin.

Este es un post breve, solo para recordar las hermosas jornadas que pasamos en Matute este año, el reconocimiento internacional, un ejemplo de una caldera que quizá muchos no conocen por no tratarse de un fútbol popular como el turco, pero es interesante observar cómo se vive un clásico al otro lado del mundo (que lo vean las autoridades también para que hagan su trabajo con más efectividad. Que no vayan nada más por la ruta fácil de la burda prohibición). También les dejo la reciente palabra de un grande como Andrés Calamaro (que no es ningún neófito del fútbol, eh!) sobre Alianza Lima. Como siempre, un abrazo grone.

Solo para que quede claro

Increíble cómo se vive en Turquía. Por un momento dejemos de ver solo las tribunas argentinas, esto me impresiona más.

Otra figura mundial seguidor de los colores más lindos y conocedor de nuestra historia.