No lo sé, recuerdo el año pasado un partido que la reserva perdió contra San Martín y en la que destacó un muchacho que meses atrás pasaba desapercibido en las canteras de Alianza.Pero esa vez había tomado la pelota y desde la media cancha hizo 4 segundos para estar frente al arco rival y su remate se fue desviado por poco. La jugada había sido impresionante y reveladora porque tuvo casi de todo: velocidad, potencia, habilidad… solo faltó la concreción. André Carrillo ya estaba en la Sub 20 de Gustavo Ferrín y el uruguayo lo utilizaba de delantero, aun cuando casi siempre había sido volante para Pepe Soto en el equipo juvenil de Alianza.
Ante la carencia de jugadores diferentes en el primer equipo, la partida de los principales talentos como Aguirre, Fernández y Montaño, este periodista se atrevió a pedir que Gustavo Costas empiece a darle más oportunidades, pero eso ocurrió poco –o nada-. Lo pedía no por el manoseado argumento de que “hay que darle oportunidad a los chicos”; más bien me parecía que a pesar de su inmadurez como jugadores, definitivamente tenía condiciones para marcar diferencias y convertirse en el nuevo Jefferson Farfán.
Carrillo no logró el éxito en el Sudamericano Sub 20 de Arequipa y fue una de las decepciones. Le pasó factura el poco roce que tienen los jugadores juveniles peruanos cuando llegan a afrontar este tipo de competencias ante jugadores de la misma edad, pero que los triplican en experiencia y torneos más intensos que los enclenques que se organizan por aquí. Recién el torneo de Reservas es una grata oportunidad para que los jugadores crezcan y sepan a más temprana edad lo que es jugar con una tribuna medianamente poblada y tengan otro tipo de presión y preparación.
Pero con todo el potencial que tiene, la ‘Culebra’ todavía no es un jugador hecho y sí un gran prospecto. Y a todos les tendrá que ocurrir lo mismo, eso de tener a la prensa en la puerta de la casa, ocupando portadas madrugadoras y que desestabilizan a cualquier menor. Eso es justamente lo que tienen que sortear para triunfar en ligas mayores y que no todos logran. Y sucede en muchos países y con mayor intensidad que aquí por lo que solo los que están fuertes mentalmente no sucumben ante estas tentaciones que el fútbol les pone en el camino. Y es que no solo se trata de jugar bonito a la pelota.
El joven aliancista y su representante, Elio Casareto, tienen todo el derecho de mantener las cifras y los pormenores del traspaso al Sporting de Lisboa en reserva, aunque desde Portugal la cifra que llega a través de las webs es que la compra se hizo en 2,2 millones de dólares por el 75% del pase. Tampoco se sabe cuánto de este monto le toca a Alianza porque –también con derecho- Guillermo Alarcón no ha informado con precisión sobre el tema, aunque en honor a la transparencia de su gestión tendría que mostrar a los socios cómo se hizo la operación porque se trata de la venta más grande que ha hecho Alianza Lima en su historia, incluso por encima a las de Farfán y Pizarro.

¿Y cómo queda Alianza?
He escuchado que Guillermo Alarcón tiene propuestas en la mano para transferir a dos jugadores más del primer equipo. Su argumento es que “si los chicos se quieren ir no se les puede retener ni cortar las alas”. El asunto es que el plantel se debilitaría y el objetivo de campeonar estaría otra vez en segundo plano para el presidente.
Volverá Johnnier Montaño el próximo mes aunque trascendió que Gustavo Costas no estaría celebrando este retorno. Yo creo que Montaño tendrá que ganarse un puesto con sacrificio, un lugar dentro de un equipo al que le cuesta mucho generar jugadas de gol y que se vio más que nunca contra CNI en Matute el último fin de semana. El partido se ganó pero el sinsabor es grande porque se espera mucho más de Alianza. Entonces podría tratarse que falte el aporte de un jugador diferente porque en el fútbol no todo es correr y correr.
Espero que opinen sobre estos temas.

¿Crees que Carrillo triunfará en Portugal? ¿Podrá llegar a otra liga superior en algunos años?
¿Te parece adecuado el regreso de Montaño? ¿Será solución a la escasez de ideas?