¿Qué nos dejó esta Sub 20?
¿Los íntimos merecían el cuarto lugar?
¿Los compadres fueron justos campeones?
Este post se inicia con un saludo a los cremas que resultaron campeones del torneo y que se impusieron por penales a Boca. Sería mezquino (y no lo soy) no reconocer que se ganaron en la cancha el primer lugar, más allá de gustos y opiniones por su estilo de juego en los que difiero, un aliancista de corazón –en mi caso- no tiene ningún problema en felicitar un título que hace feliz a buena parte del aficionado nacional y al peruano común que desde los títulos del Cienciano no sentía algo parecido.

Alianza concluyó en el cuarto lugar por caer el sábado ante América de México, aun cuando para los íntimos el torneo se había acabado el jueves tras caer por penales ante Boca, en una noche que no se puede creer, que aunque no se jugó bien se mostró mejor oficio en la cancha, pero que al no convertir se quedó expuesto a que los penales decidan al clasificado a la final. Y fue para la ‘U’.

Es deber de Alianza destinar mejores fondos económicos al trabajo de sus divisiones menores para no dejar al libre albedrío la aparición de talentos que no pueden concluir objetivos o resultados. Que seguro el club venderá a grandes precios al triple de juveniles que el equipo que salió campeón, no quedan dudas, pero eso no es todo el rédito que debería chorrear en Matute.

El torneo fue muy interesante y Alianza demostró estar por encima que varios clubes de renombre del continente, obviamente con líneas como el arco y la zaga que descompensaban al equipo, pero que salía adelante por sus notables individualidades de creación y ataque. No lapido la carrera de José Soto, no me parece que lo haya hecho mal, pero más aprecio lo que hizo Javier Chirinos en el banco de la U, sacando petróleo de un equipo discreto, pero que consiguió la concentración necesaria para evitar las derrotas en los minutos de juego y apostar por los penales.

Hablar de justicia en el título de la U es subjetivo. Son horas en las que a sus hinchas les costará el universo entero tolerar alguna crítica. Es normal porque corresponde el festejo. La prensa hará su trabajo de siempre y volverá personajes a estos chicos –como sucede en todo el mundo y para lo que tendrán que estar preparados-. Ya nos pasó hace poco con ‘Los Jotitas’ porque nos creímos que eran grandes jugadores y la cruda verdad era que solo fueron un grupo de chicos muy bien llevados en aquella oportunidad con Juan José Oré, que se encontraron con un par de resultados insospechados al inicio y a partir de ahí iniciaron una feliz aventura.

Al Alianza le pudo pasar el mismo cuento y a lo que voy es a lo siguiente: no le pidamos a Costas a Ascues en lugar de Fleitas. No digamos que Cristofer Soto está para sentar a Ovelar. No juremos que Diago Portugal es más que Montaño. Y lo propio en la U: Seguro se le presionará a Chemo para que Andy Polo o Flores sean los nuevos baluartes. Y ni pensar en lo que los hinchas podrían pedirle a Sergio Markarián.

No tiremos de la azotea a estos pichones para verlos volar porque la competencia profesional es muy diferente a la que hemos visto en este torneo Sub 20. Pero si se les trabaja con profesionalismo y rigor, en algún tiempo irán apareciendo de manera natural en los equipos principales con mejores argumentos.

Lo siento si es que suena a bajada de llanta en este momento, pero los títulos peruanos obtenidos en los últimos años (Cienciano, ‘Jotitas’…) que no llegaron respaldados de un trabajo planificado y fueron solo gestos de estoicismo de técnicos y sus jugadores, nunca se sostuvieron en posteriores participaciones saludables.