Mañana Alianza Lima se topará con Boca Juniors en la Copa Libertadores Sub 20 y la ilusión es evidente. La meta es clara: quedar en primer lugar del grupo y pasar a los cuartos de final contra un equipo de nivel accesible (el mejor tercero) y tener gran posibilidad de llegar a la semifinal de esta competencia, en la que los ‘Potrillos’ ya tendrían más minutos encima en este tipo de competencia, más cuajo, más roce, menos inexperiencia. Y a partir de ahí todo puede pasar.Les confieso que no había visto nada de Paulo Hernán Hinostroza, el hijo del ‘Churre’ de los 90, quien es un volante de 17 años que sin saberlo resulta modernísimo para los actuales esquemas del fútbol mundial. Se para en cancha propia y tiene un pie muy fino para enviar pelotazos precisos de habilitación a los compañeros. Distribuye bien, le falta un poco más de agresividad en la marca y el lógico fortalecimiento físico y muscular y será un jugador interesante de verdad. No miento.

Este campeonato le sirve mucho a jugadores como Carlos Ascues, quien por tener a jugadores de experiencia por encima de él en el plantel profesional, todavía no puede sacar la cabeza al aire en la Primera División. El zaguero tiene rapidez, presencia, fuerza y por si fuera poco, olfatea el momento preciso para subir al ataque y define como el más osado delantero. Este año será vital para Ascues por su inicio lamentable en el Sudamericano Sub 20; fue capitán del equipo peruano y se comió el fracaso junto al resto de sus compañeros.

Ya conocemos a Cristofer Soto, Paolo Hurtado y Jorge Bazán, puntales del equipo del ‘Pep’ Soto (no se alucinen, entiéndase como una alegoría). Se le ganó 2-1 al Caracas y se goleó a la Universidad Católica de Chile por 4-0. Alianza ha hecho su camino de acuerdo a sus facultades de juego, con la ventaja de ser local y con la desventaja de ser un club peruano que a nivel de su etapa formativa no tiene mayor rigor competitivo. Todavía no pensemos en ser campeones, por favor, eso recién se puede imaginar si llegamos a las semifinales.

El futuro de los Potrillos
En Twitter (@elkinsot_DT) coloqué el lunes: “Pocho ve a estos chicos de Alianza y se relame”. Me refería al peligro que significa poner en vitrina a estos jóvenes con etiquetas en el pecho de ‘se vende’. Hay una delgada línea –que se cruza con facilidad- entre el pensamiento del hincha por el orgullo de ser el club peruano que exporta más y mejores jugadores y la irresponsabilidad de la política de vender indiscriminadamente a los chicos, por kilos, para sanear la poco clara economía blanquiazul. Hoy el presidente de Alianza ofrece al mundo a Libman, Bazán y Hurtado y seguro en algunas horas más (antes de acabar su mandato) hará lo mismo con Ascues, Hinostroza o… ¡Yordi Reyna de 16 años!… ¿Y qué le quedaría al club para las siguientes temporadas? ¿Podremos hacer negocios en el futuro con jugadores como Amilton Prado, Juan Jayo, Carlos Solís, Henry Quinteros, Édgar González… todos mayores de 30 años y que gozan de contratos a largo plazo con el club?

El fútbol ha vuelto con estos Potrillos y se merecen que mañana, ante Boca Juniors, sientan el respaldo de una caldera fogosa en Matute. Que nos quede claro que son el futuro de Alianza y no la salvación inmediata de la directiva.

¿Irás al estadio a apoyar a los chicos de ‘Pep’ Soto?

[Primero el triunfo ante los venezolanos, apretado, por una falencia del golero Mamani y segundo la goleada inobjetable ante los chilenos]. Fuente CMD