Recién ando recuperado de la conferencia de Sergio Markarián después de caer contra Chile. No lo ha dicho él, lo digo yo después de ganarle a Colombia: ese episodio marcó la suerte del equipo peruano en esta Copa América y su futuro a largo plazo.Es la primera vez que Perú tiene un seleccionador cuyas palabras obtienen tanta repercusión internacional, tanto eco e impacto en el resto de países. Y Sergio, un caminante de 66 años, utiliza ese poder de convocatoria a favor de sus intereses, que son los nuestros.

Caímos contra Chile, por un error de Libman y Carrillo y el técnico no estaba dispuesto a que ese tema sea el que marque el ritmo de la conferencia de prensa ni la comidilla de los siguientes días de trabajo del equipo que ya estaba clasificado a los cuartos de final y que necesitaba un blindaje para fortalecerse ante la adversidad, la primera derrota en serio que sufría este proceso del ‘Mago’ en casi casi un año.
Markarián es también un estratega de la comunicación. Entró a esa sala de prensa del estadio Malvinas Argentinas de Mendoza con el argumento preparado para que no se hablase de otra cosa que no sea la que a él le interesaba. Por ello encendió a la mayoritaria prensa chilena, los encaró y los pasó por encima con las célebres frases que ahora siguen retumbando sobre los ‘rótulos’ y el ‘ratoneo’ que hasta una canción pulula en Internet.

Eso, creo yo, fue el primer paso para ganar el partido de hoy, que en ese momento no se sabía que sería Colombia. El uruguayo tuvo un diseño establecido de cómo llegar a los cuartos de final y a partir de ahí sacaría la experiencia como técnico y aprovecharía el concepto instalado en cada jugador peruano, además de la motivación que sabe como proponerla.

No hay que ser mezquinos con los jugadores; no hay ninguno que haya decepcionado de los 22 que ha utilizado en esta Copa América. Altibajos de algunos más que otros dentro una regularidad muy pareja, el ‘Mago’ les ha hecho creer a todos que pueden ser competitivos si siguen sus indicaciones, si no le sacan la cola al compromiso, si anteponen el corazón antes que la vanidad o lucimiento personal.

Por eso que Paolo ya no reniega de estar solo arriba y pelear con lo más difícil, por eso es que Vargas juega en una posición inusitada y no protesta, por el contrario está más cerca al gol. Por eso es que Rinaldo Cruzado se ha convertido en una pieza de sumo valor por el equilibrio que le da al once y por eso que Christian Ramos es capaz de volverse un zaguero práctico y eficiente entendiendo el mensaje de su técnico.

Creo que no hay detalle que se le escape a Markarián (o muy poco).
Tiene una hoja de ruta para el inicio, el transcurso y el desenlace de la Eliminatoria y toma esta Copa América como el banco de pruebas más importante del proceso por el nivel de exigencia que ofrecen los rivales. Por eso que no solo se confía en Acasiete o Vílchez, sino que también prepara a Ramos o Aldo Corzo para que en el futuro existan jugadores con minutos de alta competencia y capaces de dar una respuesta sin nervios o carente de actitud.

Es lo que yo percibo del ‘Mago’ en las conversaciones que he tenido con él y su buena disposición de explicar lo que pretende. Lógico, no toda la prensa está dispuesta a entender o aceptar que el yorugua algunas veces cometerá errores o tendrá fallas de cálculo naturales en todo ser humano (como el ingreso de Carrillo en un cotejo cuyo trámite no estaba dado para un jugador de las características del ‘Potrillo’), pero que hechas las sumas y las restas, podemos sentirnos en buenas manos.

“Hay entrenadores que suman, hay otros que restan y hay otros que son nocivos para sus equipos. Yo intento estar entre los primeros, me mato trabajando para serlo, aunque no estoy seguro de conseguirlo, pero veo que el equipo me cree”, me dijo el profe hace unas horas para darle forma a este pensamiento que llevo dentro desde hace unos días.

¿Ratonero? Serlo no tendría por qué ser un demérito por la conformación del plantel y las bajas sufridas en la semana previa al viaje a Argentina. Markarián echó mano de recursos insospechados y decisiones arriesgadas como poner a Vargas de delantero, a Corzo de lateral izquierdo o a Chiroque en un status de competencia que nunca había tenido a sus 31 años. Y así ha llegado a la semifinal desatando una histeria colectiva nacional que ahora será otra corriente contra la que tendrá que luchar: la del triunfalismo y exitismo que suele aflorar en mucha de nuestra afición.

Sin embargo hay algunas cosas en la selección que no cambian, algunas a la vista de todo el país, otras que por ahora andan escondidas debajo de la alfombra y que solo se saben entre los que acudimos a la Copa. Sé que es difícil tolerarlo en estas horas de euforia, pero que todo este lindo momento no nos obnubile ni nos distraiga del gran objetivo que es ir a Brasil 2014. Y que las correcciones que se tengan que hacer se hagan sin el escozor de la mayoría. Espero poder explayarme más adelante. Arriba Perú. “Contra todo”.

[Un tema que pulula en Internet y que tiene que ver justo con la conferencia de prensa que marcó un hito en el proceso. Para una sonrisa amigable. ]