No es este el Juan Aurich que posiblemente enfrente Alianza en un eventual play off de fin de año.
Tampoco creo que esa sea la forma en la que Alianza deba afrontar un partido de esta naturaleza, con poco vértigo.
Estamos cediendo espacio, volviéndonos predecibles. Ya agotamos todas las variantes habidas y por haber y eso nos convierte en un rival de poderío controlable.
Esta realidad yo la entiendo. Le ganamos al Aurich en Matute sin la nitidez deseada (aunque tampoco se pasó demasiados sobresaltos). Pero cómo no salir a la cancha desenfocados si se viene de días cargados en la interna. Yo me saco el sombrero por la actitud del actual plantel, de poner por encima de todo el objetivo deportivo y evitar extensas polémicas desagradables por el tema de las deudas y otros atropellos.

Corrió el rumor de que un grupo de fanáticos se presentaron ante los jugadores a exigir que “no vayan para atrás”… increíble. Se dice que esto fue antes del partido ante Aurich porque algunos referentes habían anunciado que no firmarían la planilla –porque les deben dos meses de sueldo y a los trabajadores mucho más- y eso llevaría a la pérdida de puntos.

¿Será que estos hinchas fueron por propia voluntad o alentados por alguien en especial? No se sabe. Lo concreto es que después de eso, el plantel decidió que ningún directivo baje al camerino a ganar protagonismo. Se las huelen. Optaron por cerrar filas y concentrarse –en la medida de lo posible- a ganar lo que falta y el título.

En esto Miguel Ángel Arrué actúa de manera correcta, creo. Ha conseguido que el grupo no se le escape de las manos ante estas adversidades. Tiene el respaldo de Juan Jayo y se ganó a los chicos como Hurtado y Bazán. Es su mérito, aunque en lo futbolístico no se haya podido llegar a más y todos sepamos de antemano cómo será el 11 blanquiazul en los play off (salvo lesiones o suspendidos), lo que no es del todo positivo porque el supuesto rival ya tiene mucho tiempo estudiando el accionar de Forsyth; Prado, Fleitas, Solís, Trujillo; Vílchez, González, Hurtado, Bazán; Montaño, Ovelar. ¿De memoria, no?

Creo que podríamos incentivar un poco más la competitividad (no llegar al extremo insensato de Reynoso y su rotación), pero generar que Zlatan Fernández, Villamarín, Libman, etcétera, crean que pueden estar en la final y que chicos como Bazán, por ejemplo, no sientan que son inamovibles en el puesto.

Podría ser un año redondo si muchas cosas se clarifican en Matute empezando por la directiva y el caos económico. Yo les dejo la pregunta ¿sientes que el equipo grone se estancó en su rendimiento?
¿Crees que el Aurich sería un rival tan ganable como lo fue el último sábado?

Y no me olvido de Walter…



[Ovelar merece comentario aparte. Está en muy buen nivel y anotar un segundo penal 'pinchando' la bola solo confirma que se tiene una confianza terrible. Que siga así y podría ser el goleador del campeonato. Fuente CMD]