Me ausenté del blog unas semanas, más no de Alianza y su cobertura diaria. Y posteo ahora porque hay varios temas interesantes que abordar: la llegada de la nueva administradora y su grupo de trabajo, la salida de Alarcón, la derrota ante Juan Aurich y la calentura que le saldrá cara a Salomón Libman por agredir a un periodista, pero mucho más cara al equipo de Pepe Soto.Casi me caigo de espaldas cuando vi lo que cobra el comando técnico de Pepe Soto en Alianza y la mayoría de jugadores grones este año. No publicaré las cifras, solo diré que están por encima de la gran mayoría de clubes peruanos. Algunos como Manuel Corrales y Miguel Curiel renovaron contrato horas previas a que boten a Alarcón… ¿qué extraño, no? ¡Y por qué buenas cifras!

A pesar de que se fueron Montaño, Vílchez, Trujillo, Hurtado y Ramos, la planilla de Alianza representa todavía unos 300.000 dólares al mes. Y Alianza no tiene como llegar a esa cantidad cada 30 aunque esté obligado para no descender. No se puede fallar una vez más, aunque la administradora nueva esté enviando cartas a la FPF y ADFP para que detengan esa persecución porque lo más probable es que no se pueda cumplir.

¿Quién le aprobó a Pocho Alarcón un presupuesto anual de casi 7 millones de dólares para que pueda iniciar el campeonato? ¿No fue la OCEF (Órgano de Control Económico Financiero) de la ADFP que aprobó avales: la venta de Paolo Hurtado a Europa, la de Cristofer Soto a Chile, el 10% de la venta de André Carrillo a otro club de Europa, taquillas millonarias por la participación en la Copa Libertadores?
Ni tenemos a Hurtado ahora, ni en Chile quieren a Soto, ni Carrillo se moverá de Lisboa ni el estadio se llenó en la Copa. ¿De dónde va a salir la plata para pagarle a un jugador X, que ni siquiera es titular, 20.000 dólares que no los vale ni justifica?

Tal vez la nueva administradora, Susana Cuba Pinto, esté en el derecho de ir a la ADFP a decir: “Ok, ustedes le aprobaron ese presupuesto a Alarcón, lo dejaron empezar el campeonato, entonces ahora cóbrense de los avales (que no existen) y no j… con quitar puntos y bajar de categoría”. Y claro, es una incongruencia eso que hace Luis de Souza Ferreira, quien se meó a inicios de temporada y dejó que Alarcón les vea la cara a todos y ahora el club corra un serio riesgo.

Solo para que se hagan una idea: Juvenal Farfán del Cienciano tuvo que presentar los títulos de propiedad de unas tierras que posee como patrimonio personal en Cusco que cuestan unos 300.000 dólares. Si se atrasa en los pagos de sus jugadores por más de 3 meses, su terrenito paga pato. En cambio Pocho presentó humo y De Souza le dio luz verde.

Antonio Choy, Aldo Panfichi y Alfredo Deza forman ahora el comité consultor de socios que trabajarán con la administradora, quien desconoce el negocio del fútbol, pero que tiene el deber de reordenar la casa con firmeza.

Entonces lo que se viene es el sinceramiento de sueldos. Esas reuniones con el plantel empiezan hoy mismo según pude saber.

¿Qué hacemos con el equipo?
Yo no reconozco que Aurich haya jugado mejor que Alianza en los partidos finales del 2011. Ganaron en penales y ese fue su mérito. Pero anoche sí fueron superiores a los grones con claridad y contundencia.
El Alianza de José Soto tiene limitaciones evidentes que se camuflaron ante la U y Cristal –y si quieren hasta con San Martín- por ser rivales clásicos donde imperaba el factor anímico por encima de la estrategia. Y no hay mucho más para extenderse: es lo que hay en La Victoria. Soto es un técnico en formación (y como tal debería ser su cotización) que fue vital para que Alianza no se derrumbe cuando no había ni una venda en el botiquín y que evitó el éxodo masivo de jugadores (con algunos ya no pudo hacer más). Pero por encima de eso Pepe exhibe un tope que vuelve al equipo vulnerable y fácil de golear cuando se le gana el pulso.

¿Sacar a Pepe? Parecería injusto y desagradecido con un hombre que ha puesto el pecho. Mi cálculo es que no es hora de usar ese camino porque sería un golpe fuerte al plantel que blinda a su técnico, aunque muchos le digan argolla con virulencia. Eso sí, revisaría el contrato y quizá sumaría el aporte de alguien con experiencia y mirada diferente del fútbol. Se me ocurre Miguel Company.

¿Qué piensas de lo que hizo Salomón?
Seguro que muchos seguidores del blog saben que en algún momento me jugué entero por Salomón Libman cuando sostuve aquí que no me pareció bien que sea condenado a la banca en la Copa América del año pasado porque llegaba óptimo, bastante mejor que ahora.

La reacción que tuvo ayer con mi colega y amigo, Miguel Morales, Jefe de Prensa del Juan Aurich, tendrá una sanción inevitablemente. Ya poco importa qué cosa crea yo de esto; las imágenes son significativas y el juez lo consignará en su informe. Si lo provocaron o le sacaron ‘cachita’ o lo insultaron, eso será apenas una anécdota porque todo jugador sabe que caer en un error y reaccionar es parte del fútbol, pero también sabe que luego recibir una sanción, es parte del sistema de este deporte que tiene reglas.
Salomón fue más allá de lo permitido y perjudica a Alianza porque Jorge Rivera está lesionado y George Forsyth trabaja aisladamente del grupo, vale decir, es muy probable que el equipo se quede sin arquero de experiencia por un par de fechas.