Hay mucha reserva para tocar el tema del 2013 en Matute. A Pepe Soto le pidieron determinada cantidad de puntos (no solo salvar la categoría) para hablar de renovación de contrato, y por ahora está lejos de la meta. Por ello es que, de forma extraoficial, se han tocado dos nombres en las reuniones del comité consultor que merecen ser analizados: Víctor ‘Chino’ Rivera y Aníbal ‘Maño’ Ruiz.Estamos setiembre y asegurar que de uno de ellos saldrá el próximo técnico grone, es demasiado prematuro. Lo cierto es que por ahora ambos se reparten las preferencias del comité consultor que en dos semanas iniciará sus reuniones con dicho tema en agenda.

Rivera, más allá de que gane o no el título con César Vallejo, tiene la pro de que ya ha dirigido a las categorías menores del club y conoce la vena blanquiazul. Además, habría dicho a sus allegados que tiene una espina por hacer historia con un equipo grande ya que no pudo lograrlo con Cristal.

Ruiz tiene como detalle su experiencia internacional y exigencia. También ha sido sondeado y por ahora permanece en Lima sin vínculo con otro club. No hay más nombres por el momento que se hayan tocado con seriedad y que estén en el rango de gastos que podría hacer Alianza para el año que viene.

Alianza pasa por los altibajos que habíamos pronosticado hace semanas. Exigirle al equipo que arrolle a estas alturas, cuando hay jugadores que ni siquiera hicieron la pretemporada a inicios de año, es ser un poco caradura. Hacer de tripas corazón es lo que queda y saber que todo esto es consecuencia de la pesadilla que vivió el club con Alarcón. La sufriremos hasta el último partido del año, como lo habíamos anunciado.

Los pocos aciertos de Pepe Soto y sus muchas falencias también son parte de esa crisis. La administración temporal se mantiene firme en conservar a Soto hasta el final de la temporada (ya no falta mucho), pero le exige a la vez una relación de jugadores prescindibles para el próximo año, con el fin de elaborar lista de jales y refuerzos por zonas y puestos. Soto ha prometido entregar esto a fines de este mes, pero dentro de la directiva dudan que lo haga porque tampoco lo hizo a mitad de año, cuando se lo pidieron y él los ‘paseó’ solo para que no le toquen el grupo.

No es una campaña para el agrado de ningún aliancista, pero, reitero, salir a buscar culpables en este grupo es estar lejos del criterio correcto y la visión de un año atípico y fuera de lo normal que quedará en la historia como el de la reforma. Alianza es un equipo corto y de poca experiencia, desde el banco hasta el plantel; por eso suceden partidos como el del último sábado que no pudo ser triunfo y se dejó llegar a Vallejo al empate.

A pesar de eso, destaco el buen accionar y características de Paulo Albarracín, lo mejor del equipo en las últimas semanas.

Pocho ‘reloaded’

Esta semana podré conversar directamente con Susana Cuba. ¿La razón? Un balance a su gestión y el fuerte rumor que corre por Matute sobre sus reuniones con el Grupo Pegaso y el pánico que significa para cualquier aliancista la idea de que Guillermo Alarcón pueda tener nuevamente algún tipo de injerencia en el club.

Preliminarmente he podido conocer que Pegaso viene ofreciendo comprar las deudas a trabajadores del club, quienes le han comunicado a Susana Cuba que tienen esta opción para sanear su economía. Ella ha respondido que se trata de una decisión individual de cada quien en la que no puede intervenir.
La intención de Pegaso sería generar acreencias reales y consistentes para ser reconocido por Indecopi dentro de la Junta de Acreedores que se formaría dentro de dos meses en el club. Y es que, a mayor acreencia, mayor poder de votación en la cúpula.

Pocho Alarcón, además, habría sostenido reuniones con José Soto, aunque el contenido de las conversaciones solo queda en ellos. El técnico lo ha reconocido en una reunión del plantel con la administración temporal y el comité consultor, aunque expresó que solo conversaron temas extraoficiales.
Su solo nombre provoca una serie de escozores que no se pueden negar. Ha sido el principal causante de la mayor crisis institucional y moral del club que todavía muestra secuelas en lo futbolístico y que no se pueden olvidar.

Situación más que jodida la que se sigue viviendo.