Hay un factor que puede ser determinante en el éxito o fracaso en la campaña del 2013: encontrar al jugador con el temperamento necesario para inspirar al resto en momento difíciles y con la experiencia de batallas ganadas, con los galones para ser un referente indiscutible y con el perfil de convertirse en un entrenador dentro del campo, que sea la caja de resonancia del planteamiento de Wilmar Valencia. A ese jugador todavía lo estamos buscando.Todo es muy lindo cuando vemos que nuestros potrillos gozan del talento y la velocidad que tanto nos gusta, pero esto queda de lado cuando viene un equipo como Pacífico y con un mínimo planteamiento defensivo –solo cerrarse y adormecer el partido- se lleva un punto de Matute y deja la sensación de que todo lo avanzado no sirve y aparecen los fantasmas de que no tenemos delanteros, que el técnico es una c… , y que este año será más de lo mismo.
Jode no ganar de local ante un equipo que venía con el cartel de ser el equipo jurásico del fútbol peruano, pero tuvieron justamente esa virtud que Alianza no tuvo; experiencia para los momentos más complicados y conocimiento del rival. Ciurlizza, Olcese, Carty, el entrenador Juanca Bazalar, no necesitaron tener 3 pulmones para aguantar el vendaval blanquiazul. Solitos, quietitos, pero bien parados y adormitando a los grones, le quitaron dos puntos a la casa.
Tenemos a Henry Quinteros, pero no sé si alcance la talla para convertirse en el hombre que maneje mentalmente a los potrillos para fortalecer ese aspecto del equipo. Juan Jayo lo hacía en su mejor momento, pero del Pato al Pulpo hay una gran diferencia de carácter que no solo pasa por lo futbolístico.
Yo me he maravillado con golazos de Quinteros en otras épocas, pero el temperamento no es precisamente el punto fuerte de este volante. El Pato es un líder para los jóvenes fuera del campo si es que tiene que pelear por un premio, si es que hay que hablar de algo con Valencia o Susana Cuba, pero cuando el fragor de un partido requiere el adicional de un espíritu indomable, el buen Henry se queda corto. Y no contagia, no irradia.
Le va a pasar a Alianza en cada partido que juegue en Matute. Todos vendrán a cerrarse y si el desnivel en el marcador no aparece en la primera media hora, los fantasmas empiezan a zumbar; el rival se crece y el líder que empuje a su oncena no levanta la mano. La película ya la hemos visto muchas veces y es urgente encontrar un JEFE de verdad que llene ese vacío que tienen los grones en este momento.
¿Walter Ibáñez? ¿George Forsyth? Son importantes en sus respectivas líneas, pero hay más por hacer para llegar al nivel de un caudillo. La falta de gol y de ideas no se van a corregir contratando a un 9, se los aseguro, el déficit viene desde el alma porque, como ya lo reconoció Valencia, Alianza solo generó 1 situación de gol ante Pacífico. La administración temporal y la comisión asesora no reparó en este gran factor que es la de tener un líder que administre la temperatura de los jóvenes en los partidos; un JEFE, no solo un capitán. Ese es el pedido urgente.

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