Llegó Christian Cueva al club y por ahora Alianza no pierde en el Descentralizado. Igualó en Cusco -pudiendo ganarlo, pero Aguirre y Mauro…-, y ganó de atropellada en Matute al Inti Gas en un partido muy complicado.

¿Qué le da Cueva al equipo? Es el ingrediente que había perdido el plantel con la salida de Junior Ponce. Nadie infla el valor del jugador que ahora está en Portugal, pero es evidente que Ponce en el fútbol peruano hacía daño. Sin tener la condición física necesaria y el perfil de un jugador completo, su talento especial provocaba faltas a favor del equipo, penales y el desequilibrio necesario. Fue muy importante para los resultados de Alianza en la primera mitad del año.

Ahora Cueva genera la misma sensación, pero tiene la oportunidad de trascender mucho más. Si se cuida en el físico y se mentaliza en que puede llevar al equipo al éxito en un torneo muy corto, tendrá la mejor consideración y su carrera profesional tomará un giro que ni él mismo puede calcular.

Hasta hace poco he pensado que Cueva es uno de esos jugadores que solo juega pensando en el próximo contrato y no en el objetivo actual. Eso es un error en los futbolistas jóvenes que no se consolidan y que responden solo a la fiebre que les ocasionan los empresarios y torpes dirigentes. Saltar de club a club sin una hoja de carrera y un plan, a la larga, les lleva a fracasar y a no ganar toda la plata que soñaban. Y la gloria, menos.

Alianza Lima depende de Cueva. Ya no hay esperanzas en los esquemas tácticos de Guillermo Sanguinetti. Correr, apretar y sacrificarse es un estado natural del fútbol moderno, nada inventado por el ‘Topo’. El juego por las bandas y los centros a ciegas para la elevación de Guevgeozián o Montes es una canción más tocada que las de Corazón Serrano.

Incluso hay cierta confusión con el mensaje de que “Alianza en el Torneo del Inca tuvo la defensa más sólida de todas”. No sé. George Forsyth fue un increíble salvador de muchos partidos en aquella campaña y fue tanto su nivel en el arco que acabó siendo seleccionado indiscutible para Pablo Bengoechea. De tal manera, cuando el arquero es el que te salva principalmente, no se puede hablar de solidez en toda la línea.

Se empató en Cusco y me voy a acordar de Wilmer Aguirre hasta el día de mi muerte por lo bueno que hizo en sus años mozos y todo lo malo que resulta de un tiempo a esta parte. No hay nada personal en contra del ‘Zorrito’, simplemente la mirada profesional de que ya no significa un aporte como delantero. Si encaja en el presupuesto realista del 2015, a buena hora. Si sus pretensiones no aterrizan y no reconoce que necesita reinventarse en sus funciones y volverse una suerte de carrilero para ejecutar misiones tácticas específicas que no tengan que ver con la definición, bien.

El choque contra Inti Gas se complicó de manera fortuita. Primero fue el gol de Jeickson Reyes a los 9′ que condicionó las acciones porque apresuró mucho a los grones, los desesperó y replegó a Inti Gas. La única forma que encontró Alianza de romper eso fue gracias a la individualidad de Cueva. Por juego colectivo nunca iba a ingresar.

Ya cuando el choque se animó y Alianza se iba encima, Pablo Míguez se hizo expulsar de manera tonta. Ganar una tarjeta roja por quejarse o insultar a un árbitro es una estupidez. Esto hizo que aparezca el corazón de los grones y a pesar de quedar descompensados en la cancha (no hubo ningún volante de recuperación durante los 30 minutos finales), insistieron por la victoria hasta obtenerla a través de Guevgeozián con el típico argumento de los centros y la embestida del delantero.

zapato rosado

inti gas

Felicito el carácter rebelde de los grones en este partido. Siempre va a ser un plus tener esa actitud. Pero lo delicado es que futbolísticamente los resultados en el Clausura dependerán de la aparición individual de Cueva, la fuerza de Guevgeozián o la agilidad de George Forsyth. El equipo como grupo todavía es incapaz de atraer con una propuesta sólida en 9 meses de trabajo de Guillermo Sanguinetti.

El ‘Topo’ debe culminar su contrato porque el club debe dar un mensaje decente por encima de cualquier éxito deportivo. La llegada de Claudio Vivas hubiese sido un gesto nefasto por todo lo que rodeó esa intención de meterlo al club a través de cierto representante y socio que felizmente quedaron al descubierto.

No espero más de Sanguinetti y su trabajo. Ya identifiqué cual es su tope y aunque trabaja con esfuerzo y trata de hacer lo mejor, lamentablemente la coyuntura de poca inversión, sequía en las canteras e intereses subalternos de socios, empresarios y jugadores evidenciaron sus limitaciones como entrenador. Perdió con facilidad todo lo que había logrado en el verano y de haber hecho un equipo convencido de un libreto, se transformó en un grupo desconfiado y sin propósito para el trabajo.

Ojalá que el plantel recupere el terreno perdido, aunque el tiempo es muy corto en el Clausura. En este blog hemos pedido desde hace años la contratación de un gerente deportivo que reduzca el factor de error a la hora de cazar un talento de entrenador y no sea víctima de estafas de empresarios al traer refuerzos. Susana Cuba, por el amor de Dios, HAZ CASO.

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