Nuestras pasiones y batallas son las cosas que nos harán inmortales. Daniel Bryan llegó como un patético luchador de las ligas independientes que soñaba con ser grande. Todos se le pusieron en contra. Lo despreciaron por su tamaño y por su forma de trabajar y pensar. En el evento más grande de la lucha libre, WrestleMania 30, se convirtió en el campeón más grande de los últimos años, pero no fue el verdadero ganador de aquella noche del 6 de abril: en primera fila se encontraba el gran guerrero de la velada, al que Bryan acudió a abrazar una vez completada su promesa de ganar el título de los pesos completos de WWE y que, por su voraz guerra por seguir vivo, lo hizo merecedor del primer Warrior Award que se entregará este 2015, esa persona era Connor “The Crusher” Michalek.

¿Qué tiene de especial Connor? En diciembre de 2012, con siete años de edad, Connor luchaba contra un cáncer cerebral que era prácticamente incurable y que lo había condenado a pasar sus días recuperándose a intervenciones quirúrgicas y quimioterapias en el Hospital Infantil de Pittsburgh, en Pennsylvania, su ciudad natal. Su carisma y deseos de vivir lo hicieron el engreído del hospital, cuyas autoridades, junto a una radio local, hicieron todo lo posible para que el pequeño “The Crusher”, como se hacía llamar, cumpliera su deseo de navidad: conocer a Daniel Bryan, el entonces campeón en parejas de WWE junto a Kane.

Un martes por la tarde, antes de navidad, Bryan visitó el nosocomio donde se atendía Connor. Se abrazaron, conversaron, le pidió que sea campeón mundial de WWE y luego “The Crusher” le aplicó una LeBell Lock, para poder hacer perfecto su sueño.

En la semana de WrestleMania 30, que es dedicada a los fans, Connor, junto a su padre, conoció a las diferentes superestrellas de WWE, como quedó demostrado en los videos que, en su honor, publicó la empresa de lucha libre. Connor hizo lo que le dio la gana: le pidió a AJ Lee que dejara un poco la locura de lado, enamoró a Stephanie McMahon con su dulzura y su valentía para afrontar la vida, imitó a Triple H, se codeó con Cena, Sheamus y Big Show, entre otros. Y anunció: “¡Estaré en Wrestleeeeeeemaaniaaaaaa!”.

Lo único que queda tras llegar a lo más alto es descender. Bryan cumplió su promesa de ser campeón. Lo había logrado, era el más grande de WWE. Se casó con la mujer de quién se enamoró y era respetado por el mundo entero. Pero a las pocas semanas de todo eso murió su padre y, a los días, se enteró de otra triste noticia: aquel niño alegre de ocho años de edad, de cabeza rapada, sonrisa tímida, contextura frágil, pero con el espíritu de un gran guerrero, no soportó más su enfermedad y se fue a los cielos a seguir encantando a seres que no pertenecen al mundo terrenal: Connor Michalek falleció a finales de abril del 2014.

¿Qué tiene de especial Connor? El pequeño luchador, quien fue el único que se pudo jactar de vencer a Triple H de un solo golpe durante una ceremonia privada antes de que el coliseo Mercedes-Benz Superdome abriera sus puertas al público para el WrestleMania y ser celebrado por casi todos los luchadores de WWE, recibió tras su muerte un homenaje por parte de sus compañeros de la Escuela Primaria Wyland en Pittsburgh. Según informó CBS, sus compañeros de clases le rindieron tributo con un minuto de silencio junto a la familia del menor para después abrazar un árbol que había sido plantado en honor de Connor.

“Realmente quería verlo como una celebración de la vida de Connor y fue importante para mí que todos los niños hayan sido parte de la celebración”, dijo la doctora Robert Good, directora de la primeria Wyland.

“Connor Michalek tuvo un impacto profundo en mucha gente”, dijo Stephanie McMahon cuando se anunció que Connor iba a ser el primer ganador del Warrior Award, un premio que será otorgado a quienes hayan demostrado fuerza y perseverancia inquebrantables, “y que viva la vida con la misma valentía y determinación que personifica el indomable espíritu del miembro del Salón de la Fama WWE, The Ultimate Warrior”. El reconocimiento se hará durante la celebración del Hall of Fame 2015. Pero antes, Connor ya había recibido una distinción por parte del matrimonio Levesque-McMahon.

La directora a de Marca, Stephanie McMahon, junto a su esposo, el vicepresidente Ejecutivo de Talento, Eventos en Vivo y Creativo, Paul “Triple H” Levesque, fundaron “Connor’s Cure”, una organización que ellos mismos financian en honor de “The Crusher” para buscar una cura pediátrica al cáncer. La fundación, que también acepta donativos a través de la web www.givetochildrens.org/CONNORSCURE, ayuda a también con atención médica a niños y sus familias.

¿Qué tiene de especial Connor y por qué darle el Warrior Award? Sobre la designación de Connor como el primer ganador del Warrior Award, que fue presentado como una inducción al Hall of Fame, pero que en sus próximas ediciones será otorgado sin ser una inclusión a la élite de la lucha libre de WWE, Stephanie McMahon dijo: “Su espíritu y amor por la vida eran muy fuertes, jamás imaginarías que estaba enfermo. No puedo pensar en mejor manera de honrar a Connor que reconocerlo con nuestro máximo honor, el primer fan a ser introducido al Salón de la Fama WWE, como un guerrero.”

El premio será entregado por Dana Warrior, la viuda de The Ultimate Warrior, quién murió en abril pasado, a pocos días de haber sido incluido en el Salón de la Fama de WWE y haber reaparecido en un WrestleMania. Ella, junto a Daniel Bryan y Steve Michalek, padre de Connor, presentarán la distinción.

Dana se sintió agradecida por los esfuerzos para preservar la memoria de su esposo en WWE. Ella, a través de la web de la empresa de los McMahon, manifestó: “A nombre de mi familia, estamos muy honrados de que WWE presentará un premio en honor a mi marido cada año en la ceremonia del Salón de la Fama WWE”, y sobre el primer honrado con esta distinción destacó que: “Connor demostró todas las características positivas por las cuales Warrior luchó. Estoy segura de que Warrior estaría sonriendo hoy, sabiendo que este premio es entregado a un verdadero guerrero.”

La viuda también le dedicó unas palabras a Connor a través de la cuenta de Facebook de The Ultimate Warrior: “Las chicas y yo estamos verdaderamente abrumadas y honradas por la creación de la WWE del Warrior Award. Mi corazón estalla de alegría technicolor que un guerrero como Connor será el miembro inaugural. Su pasión y la vitalidad en la forma en que aborda la vida es un testimonio de su espíritu guerrero. No es el tamaño del cuerpo, ni cuánto tiempo se vive la vida, es todo acerca de la vida de los días se le da y cómo esos días toquen otros a su alrededor.

“Connor fue un glorioso ejemplo del impacto de un pequeño guerrero puede tener en este mundo. No tengo ninguna duda cuando Connor llegó al cielo mi marido sacudió las cuerdas para darle la bienvenida a casa. No podría estar más honrado de ayudar a inducir a Connor la trituradora en la clase de 2015 del Salón de la Fama”, agregó.

Nuestras pasiones y batallas son las cosas que nos harán inmortales, como se lee en una de las prosas apátridas de Julio Ramón Ribeyro: “Al lado del carril de la vida, por donde todos andamos, hay una vía paralela, que eligen sólo los iluminados…”. Connor fue un gran fanático de WWE, Connor decidió ir por aquella vía y disfrutar su vida en lugar de estar pendiente de la pesadumbre de su enfermedad. Eso es lo que tiene de especial y lo que le hace un justo primer ganador del Warrior Award.

Steve Michalek, quien estuvo presente durante el anuncio de que su hijo iba a ser exaltado al Hall of Fame, dijo a WWE: “Mi familia está eternamente agradecida por el regalo que la WWE, por lo que las Superestrellas, Divas y ejecutivos le dieron al Connor. Lo hicieron sonreír y motivaron a seguir peleando. Las visitas a los vestidores y tiempo en el ring con Daniel Bryan le dieron verdadero gozo y sin duda alargaron su vida, dándonos más tiempo con él. Ahora, con este premio y el Connor’s Cure, el legado de Connor seguirá vivo”.

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