30 de mayo del 2020 °C
Cuida tu salud

Usemos siempre bloqueador solar

Hace poco fui a conversar con un amigo dermatólogo para pedirle que revise a un niño que tenía unas lesiones blanquecinas en la carita y el tronco desde los veinte días de nacido, y mientras lo esperaba pude observar a una señora de mediana edad y de piel oscura que salía de su consultorio con una expresión en el rostro de tristeza y angustia. Casi de manera automática le pregunté a este amigo si eran malas noticias. "Muy malas" me respondió. "Melanoma de alto grado, muy maligno y de peor pronóstico". Este comentario me hizo reflexionar con respecto a lo poco que nos cuidamos la piel, en especial, de las inclemencias del sol. Pero eso no es lo único a lo que debemos prestarle atención: la contaminación ambiental , la poca ingesta de agua y el no saber elegir un jabón adecuado (pensamos que mientras huela rico, no importa de lo que sea) hacen que nuestra piel se vaya dañando de manera silenciosa hasta llegar a un punto sin retorno en donde ya no hay mucho que hacer porque el cáncer avanzó demasiado. Seguir leyendo...

Las malas influenzas

La influenza o gripe es una infección producida por una familia de virus llamados Ortomixovirus Influenza de los tipos A, B y C, siendo los dos primeros los responsables de los brotes epidémicos a nivel mundial y –dicho sea de paso- nada tienen que ver con lo que conocemos como resfrío común. La influenza se caracteriza por producir fiebre, coriza, tos y molestias gastrointestinales. Los síntomas aparecen después de dos o tres días de adquirido el virus y las personas enfermas pueden contagiar hasta cinco días después de iniciado el proceso de la enfermedad. En los niños este período puede ser mayor. La transmisión se realiza a través del contacto persona a persona y/o por las gotas de saliva aerosolizadas, el no lavarse las manos también favorece la transmisión del virus. Seguir leyendo...

Las vitaminas

Recuerdo como si fuera ayer esas mañanas en las que mis hermanos y yo nos sentábamos a desayunar y nuestra madre nos daba una tabletita de vitamina C efervescente, la cual, confieso, me resultaba tan ácida que a duras penas podía pasarla. No teníamos otra alternativa, pues según mi madre, era para evitar que nos resfriáramos. Nunca supe - hasta que estudié medicina- cuán lejos de la realidad estaba mi pobre madre. Y es que la vitamina C podrá ser un gran antioxidante y un buen regenerador de tejidos (pues mejora la producción de colágeno, elemento infaltable en los tejidos) pero no previene ninguna infección respiratoria. Existen muchas leyendas urbanas relacionadas no solo a la vitamina C, sino a todas las que se conocen en general, por ejemplo, esa vieja creencia de que las vitaminas engordan o abren el apetito. “Toma vitaminas para que mejoren tus defensas”, “doctor mi hijito no come, ¿por qué no me manda unas vitaminas para que coma o por lo menos se alimente”, “mi hijo se enferma mucho ¿debería tomar vitaminas? son algunas de las equivocadas frases que siempre escucho. Seguir leyendo...