Foto: Óscar Roca

Lamentablemente para la mayoría de escolares se acabaron las vacaciones, aunque el verano siga ofreciendo días soleados y playeros. Desafortunadamente hay quienes insisten en que las clases deben comenzar en marzo, justo cuando más calor hace y la verdad es que, además de sacar plata a los pobres y golpeados padres de familia, no le encuentro una explicación lógica, coherente y ni siquiera inteligente.

Pero esta entrega no tiene como propósito el raje, sino más bien la información, el mensaje sano, la educación en salud. Por este motivo es que mi deber con ustedes es dejar de alguna manera las cosas un poquito más claras con relación al desarrollo de una cultura de prevención. Así que aquí les mando unas líneas con relación a la lonchera escolar.Se calcula que los chicos (escolares) pasan alrededor de 12.000 horas de su vida en el colegio (18.000 viendo TV), que su gasto calórico durante el día de clases es de aproximadamente el 40% de los requerimientos diarios, que el 93% de los adolescentes en edad escolar consumen bebidas gaseosas diariamente lo que equivale a unas 20 cucharadas de azúcar de más, que durante las horas de clases el niño es libre de elegir lo que quiere comer ya que en la mayoría de colegios existen quioscos en donde por lo general lo que se ofrece a los escolares no es precisamente comida de primer nivel nutricional.

Por esto y por mucho más es que en países como Estados Unidos la obesidad infantil tiene como principal núcleo de origen los programas de alimentación escolar, lo que en los últimos años ha obligado al departamento de salud a intervenir directamente en tres frentes (para frenar el problema): colegio, comunidad y el hogar.

Por el hecho de que cada vez los escolares están sobrealimentados, pero mal nutridos es que nosotros, los pediatras, debemos tener dentro de nuestras obligaciones morales el intervenir directamente informando a cerca de los porqués de una buena lonchera escolar y dar pautas para preparar una simple, sencilla y barata. Lo que compete a los nutricionistas es dar los mejores modelos de dietas, las más variadas e instruir acerca del valor nutricional de los alimentos, la importancia de cada tipo de alimento (formadores , energéticos, entre otros). A continuación les doy algunas pautas importantes a considerar para elaborar una buena lonchera:

La edad del escolar es importante. No es lo mismo la lonchera del nido, que la de primaria y la de secundaria, por varias razones: la edad, los requerimientos, las horas de clase. Mientras que los más pequeños salen mas temprano, los más grandes lo hacen más tarde y estudian más horas, y muchos de ellos se quedan después de clases para practicar algún deporte.

El cerebro es el órgano que más glucosa consume (25% de nuestra dieta). Dependiendo de la actividad que esté realizando en ese momento, nuestros escolares desarrollan una actividad cerebral intensa por lo que se recomienda que la lonchera contenga una buena fuente de carbohidratos, pero sin azúcares simples como golosinas y chocolates, sino con aquellos carbohidratos con fibra como los cereales que permiten un aporte de glucosa sostenido y continuo.

El proceso de crecimiento es más intenso durante la edad escolar por lo que todas las loncheras deben contener un tipo de proteína de alto valor biológico como huevos, lácteos, carnes frutos secos como el maní, las nueces, entre otros.

Las grasas, además de ser una fuente extra de calorías, ayudan a tener saciedad y además son muy necesarias en el proceso de desarrollo cerebral y participan en la construcción de las membranas celulares. Pero no deben excederse y, sobre todo, deben ser de origen vegetal o grasas insaturadas por los omegas (pescado, maní, aceitunas).

El agua o las bebidas son tan importantes como los sólidos. Creo que está de más decir lo que ya resulta obvio: No gaseosas o jugos envasados, no energetizantes ni bebidas con reposición electrolítica pues los chicos aún después de la clase de educación física no pierden tantas sales como para reponerlas. Recurran a los jugos caseros, limonadas, yogurt, leche y agua pura de manantial.

No olviden algo que resulta muy importante además es que la lonchera no debe reemplazar a ninguna de la comidas principales, sino que es en sí misma una comida más para un momento de gran gasto calórico.
Eviten dar dinero a sus niños para el colegio a menos que estén seguros de que lo que puedan adquirir sea algo nutritivo. No olviden que las malas loncheras son causa importante de sobrepeso u obesidad en la edad escolar. Suerte.

José Recoba

*Estimados lectores: Desde el 16 de junio del 2008, el autor del blog “Cuida tu salud” es el doctor Elmer Huerta. Este post escrito por José Recoba seguirá en línea pero sin opción de dejar comentarios.