Foto: T-Shirt Suntan por willposh

En los tiempos antiguos –lamentablemente mucha gente lo hace todavía- la idea de ir a la playa era “tostarse” para lucir bien. La gente esperaba el verano para “broncearse como se debe”. Cuanto más “tostada” quedaba una persona, mas “status” tenia con sus amigos.

El “tostarse” era todo un arte, darse una quemada primero, “para que agarre el color” decían y luego “mantener el tostado” usando aceite de bebe a las horas mas fuertes del sol. El resultado era impresionante: un buen bronceado para ir a la fiesta, cumplidos y palabras de admiración de los amigos.

Y ni hablar de los niños, lógicamente se les protegía cuando se podía, pero por lo general, los niños deambulaban por las playas o piscinas “bronceaditos” algunos, “quemaditos” la mayoría.Mucha gente pensaba equivocadamente que por tener piel morena, estaba “más protegida” de los nocivos efectos de los rayos solares.

El cáncer de la piel es tan común que cuando se elaboran las estadísticas anuales de esta enfermedad, no se les toma en cuenta porque inflarían mucho los números. En EE.UU. por ejemplo, se calcula que cada año se presentan aproximadamente un millón de casos de cáncer de la piel, los cuales no se suman al millón y medio de casos de cáncer de otros tipos.

El cáncer de la piel esta definitivamente ligado a la luz ultravioleta (LUV) que viene con la luz del sol. Hoy trataremos de elaborar algunos conceptos básicos acerca de esta importante enfermedad, causa de mucha preocupación en muchas personas.

Tipos de radiación UV

De manera simplificada, podemos decir que la luz del sol tiene dos tipos de radiación: las que componen el espectro visible y las del espectro invisible. Los colores del espectro visible (comúnmente llamado luz del sol) son seis, y van del rojo en un extremo al violeta en el otro (rojo, anaranjado, amarillo, verde, azul y violeta). Como nota curiosa, Isaac Newton tuvo que agregar un séptimo color, el índigo, porque a la Iglesia de esa época no le caía bien el número seis… El espectro invisible está compuesto por radiaciones electromagnéticas que van por debajo del rojo (infrarrojos) y más allá del violeta (ultravioletas). Para explicar el tema de hoy, nos interesan las radiaciones ultravioletas (UV).

La radiación ultravioleta es de tres tipos: luz ultravioleta A, B y C. Se calcula que 98.7% de la luz UV que llega a la superficie de la tierra es de tipo A.

La LUV tipo A es la que nos broncea la piel y se usa en medicina para el tratamiento de algunas enfermedades de la piel. Este tipo de luz es el que avejenta la piel, propiciando arrugas y estrías. Esto es porque destruye el colágeno de la piel, sustancia que le da firmeza y turgencia a la piel).

La LUV tipo B es muy peligrosa y es felizmente absorbida casi en su totalidad por la capa de ozono de la atmósfera. Este tipo de luz causa daño al núcleo de las células (específicamente al ADN) y por lo tanto favorece el desarrollo del cáncer de la piel. La luz UV tipo B que pasa el filtro de la capa de ozono y llega a la tierra es mas intensa entre las 10 de la mañana y las 3 de la tarde, causa quemadura de la piel y cataratas en los ojos.

La LUV tipo C no llega a la tierra pero se puede crear artificialmente y se usa para la desinfección del aire, del agua y de diversas superficies. Quien se expone accidentalmente a este tipo de luz UV, desarrolla quemaduras de la piel e irritación de los ojos.

Tipos de cáncer de la piel causados por la luz UV

El cáncer de la piel es de dos tipos, tan diferentes como el día y la noche: el cáncer de tipo melanoma y el llamado no melanoma. Debemos adelantar que el cáncer de tipo melanoma es uno de los tipos de cáncer más agresivos que sufre el ser humano y que tiene una alta tasa de letalidad, es decir, una gran proporción de pacientes que sufren este tipo de cáncer lamentablemente fallece con la enfermedad.

El tipo no melanoma, al revés, es casi siempre curable y casi no ocasiona muertes; pero es causa de alteraciones estéticas muy profundas que hacen que las personas que sufren este tipo de cáncer se arrepientan de las muchas horas que pasaron exponiéndose al sol. Los cánceres no melanoma pueden a su vez ser de dos tipos: el cáncer de células basales y el cáncer de células escamosas.

En la actualidad, mucha gente ya ha tomado conciencia de los peligros de la sobreexposición a la luz del sol. Se espera que en los próximos años las cifras de cáncer de la piel, sobre todo del letal melanoma, se reduzcan significtivamente. Si bien es cierto que las personas más blancas, pelirrojas y de ojos claros tienen mayor riesgo, las personas de piel morena también sufren de cáncer de piel.

Estas son algunas fotos de esos tipos de cáncer, pese a que algunas de ellas son bien fuertes, las mostramos para que se den una idea de cómo lucen ese tipo de lesiones.

En esta foto se ve un cáncer de células basales, de tipo NO melanoma. Obsérvese la superficie “perlada” muy característica de éste tipo de cáncer. Estos cánceres son frecuentes en las zonas expuestas del cuerpo: rostro, pecho, brazos y manos.

En esta foto se ve un cáncer de células escamosas, también de tipo NO melanoma. Obsérvese la superficie irregular muy característica de éste tipo de cáncer. Estos cánceres también son frecuentes en las zonas expuestas del cuerpo: rostro, pecho, brazos y manos.

Este es un ejemplo de un cáncer muy avanzado de células escamosas. Obsérvese como el cáncer “come la piel”.

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Los siguientes son ejemplos del melanoma maligno, como dijimos, uno de los tipos mas agresivos de cáncer que sufre el ser humano. Este cáncer esta directamente relacionado a la cantidad de luz ultravioleta que reciben los niños y adolescentes.


Recursos

1. Cuando se tiene un lunar, uno debe examinarlo siguiendo la regla del A-B-C-D. Por favor abrir el excelente ABCD_PARA_CUIDADO_LUNARES.pdf sobre el tema, el cual ha sido elaborado por el INEN.

2. Excelente artículo, escrito por la Sociedad Americana del Cáncer, es un excelente resumen para aprender todo lo que se necesita saber sobre la prevención del cáncer de la piel.

3. Este otro le dirá todo lo que usted necesita saber sobre la detección precoz del cáncer de la piel.

Cuidémos a nuestros niños y adolescentes…

ADDENDUM 27 de febrero, 2009.

Debido a que las preguntas sobre bloqueadores solares son numerosas, estamos agregando estos conceptos acerca de esos productos:

Los bloqueadores solares son productos que previenen el daño de la radiación ultravioleta en la piel. La efectividad del bloqueador solar se mide con el llamado Factor de Protección Solar (FPS), el cual se expresa con un número, generalmente múltiplo de 15, (15-30-45-60 y 75). Este factor calcula cuanto tiempo va a permanecer efectivo el bloqueador sobre la piel. Para calcular el tiempo en que el bloqueador que se compra va a permanecer efectivo, hay que saber (generalmente por experiencia pasada) en cuanto tiempo uno se “quema” o se pone roja después de exponerse al sol. Por ejemplo, si una persona se “pone colorada” luego de 10 minutos de estar al sol y usa un producto con un FPS de 15, esos 10 minutos se multiplican por 15 y ese producto le va a proteger la piel por 150 minutos. Esa es una regla muy cruda y teórica, recuerden que los bloqueadores no son 100% efectivos y que pueden “lavarse” de la piel con el sudor o el agua. Cabe mencionar que los factores no se suman, es decir, si una persona utiliza dos bloqueadores solares con FPS 15, no quiere decir que va a contar con una protección de 30.

De acuerdo al modo en que actúan, los bloqueadores solares se dividen en 2 grupos:

Agentes químicos: son sustancias que absorben los rayos UV tipo B y no dejan que estos rayos lleguen a las capas profundas de la piel. Básicamente, estos agentes químicos sólo protegen la piel contra la radiación UV tipo B. El más antiguo y conocido es el PABA (ácido paraminobenzóico) que por causar muchas reacciones inflamatorias en la piel, se usa muy poco. Otras sustancias son el Eusolec 20/20 y Parsol 1789.

Agentes físicos o pantallas solares: son sustancias como el Dióxido de Titanio y el Oxido de Zinc que reflejan casi completamente la luz del sol, impidiendo que los rayos UV lleguen a las capas profundas de la piel. Estos agentes protegen la piel contra ambas, la radiación ultravioleta tipo A y B por lo que son los mas efectivos que los bloqueadores químicos que solo protegen contra los rayos UV tipo B. Estos deben preferirse en bebes y personas con pieles muy sensibles.

Sabiendo que ambos tipos de rayos UV son dañinos, es importante buscar protección contra ambos tipos de radiación ultravioleta. Muchos productos en el mercado mezclan diferentes ingredientes (tanto físicos como químicos) para lograr cubrir los dos espectros de radiación UV y para aumentar el factor de protección solar FPS. Son raros aquellos que tenga un solo ingrediente en su fórmula.

Los bloqueadores para adultos pueden usarse también en los bebes y niños pequeños, pero debido a lo delicado de la piel de estos últimos, se prefiere que los niños usen bloqueadores físicos o pantallas.

Los bloqueadores no solo deben usarse en el verano y en la playa, sino todo el año, especialmente aquellas personas con piel muy sensible a los rayos UV o si es una persona que se expone constantemente al sol por su tipo de trabajo.

Los bloqueadores solares tienen algunos efectos secundarios indeseables en la piel:

Irritación y alergias: mas frecuente con los antiguos bloqueadores que contienen PABA o algún derivado. Los bloqueadores (sobre todo los que tienen sustancias químicas) pueden provocar dermatitis de contacto o reacciones alérgicas.
Acné: Los bloqueadores solares que tienen pantallas solares contienen minerales que pueden bloquear los poros de la piel y provocar acné en personas sensibles. En estos casos hay que buscar bloqueadores en gel o libres de grasa.