Foto: Instrumentos de autopsia por euthman

Skull chisel: Instrumento para abrir el cráneo
Scissors: tijeras
Long-handled scalpel: Bisturí de mango largo
Hagedorn needle: Aguja de Hagedorn, para coser la piel después de la autopsia
Rib cutters: Tijeras para cortar las costillas
Enterotome: tijeras para cortar los intestinos
Bone saw: Serrucho para cortar huesos

Tendría aproximadamente 8 años cuando vi por primera vez una autopsia. Fue en el antiguo Hospital de Belén, en Huaraz. Mi tío Leoncio Ramírez era el médico legista del departamento de Áncash y todos los años yo pasaba las vacaciones con él. Recuerdo claramente cuando una tarde, en su consultorio y después del almuerzo, me dijo que ese día me iba a llevar al hospital para que vea una autopsia.

Yo recibí la invitación con una mezcla de curiosidad, excitación y nerviosismo. Recuerdo claramente cuando le dije que sí, que yo quería ver la autopsia. En otras palabras –y esto para aquellas personas que están pensando que el tío Leoncio era un desalmado insensible por llevar a una autopsia a un niño de 8 años- quiero aclarar que él no me llevó a la fuerza, yo fui voluntariamente (con la relativa voluntad que pueda tener un niño curioso).La autopsia fue hecha en el cadáver de un hombre de edad indeterminada -recordemos que cuando uno es niño, todas las personas mayores a uno ya son viejas. El hombre había muerto ahogado en el río Santa y recuerdo muy claramente la piel azulada, hinchada, golpeada y macerada. Recuerdo que el tío cortó la piel y mientras me enseñaba algunos de los órganos internos, yo me acordaba de lo que había visto poco tiempo antes en el camal de Chosica, excepto que no había sangre. No recuerdo más detalles de la autopsia, solo que las monjitas del hospital, regañando severamente a mi tío, me llevaron a una habitación cercana para “salvarme de ese horror”. Por supuesto que esa misma noche mi tío tuvo que enfrentar también la terrible ira de mi madre.

Esa noche no pude dormir, no por el asco o el recuerdo de lo grotesco del cadáver, sino por esas historias de “cucos” y “almas” que las muchachas que trabajaban en la casa de mi mamá nos contaban diariamente a mí y a mis hermanas. Es probable que ese día me haya dado cuenta que sí podía ser médico, que no sentía rechazo al cuerpo humano ni a sus secreciones.

Toda esta historia es para desarrollar un tema que en estos días se ha escuchado mucho en el Perú y en el mundo: la autopsia. En el caso del mundo, la autopsia de Michael Jackson, muerto en circunstancias misteriosas; en el caso del Perú, la autopsia de la violentamente asesinada artista Alicia Delgado.

Mientras que luego de la autopsia practicada a Michael Jackson en Los Ángeles mucha gente se preguntaba cómo era posible que no se haya podido determinar la causa de muerte, en el Perú, los resultados de la autopsia de Alicia fueron inmediatos y concluyentes para determinar no solo la causa de muerte, sino las circunstancias que precedieron los momentos previos al fallecimiento.

Veamos qué es una autopsia.

La autopsia es el examen médico que se hace a un cadáver para determinar la causa de muerte. Las autopsias se hacen cuando alguien muere súbita e inesperadamente estando con aparente buena salud.

Para empezar, debemos decir que las autopsias son de dos grandes tipos: las autopsias forenses y las autopsias clínicas. Las forenses son aquellas que se practican como parte de una investigación policial; las autopsias clínicas se hacen como parte de la investigación de la causa de muerte en un enfermo que muere en casa o en un hospital.

En las investigaciones policiales de causa de muerte, las autopsias son hechas por médicos patólogos forenses, los cuales se especializan en determinar la causa de muerte de una persona, causa que tendrán luego que defender en un juzgado.

Desde el punto de vista médico legal, todas las muertes caen en una de las siguientes cinco categorías: muerte natural, accidente, homicidio, suicidio y muerte de causa indeterminada.

Cuando se investiga la causa de muerte, y lo hemos visto en el caso de Michael Jackson y Alicia Delgado, hay ciertas rutinas que se siguen. Una de ellas es la famosa bolsa de muerto en la que se extrae el cuerpo, bolsa que debe ser nueva para cada cuerpo porque en ella pueden quedar fluidos y evidencias propias del caso. Al ser llevado a la morgue, el cuerpo es guardado en una refrigeradora para ser autopsiado.

Al momento de iniciar la autopsia se rompen los sellos de la bolsa y se toman múltiples fotografías y videos del cuerpo, poniendo mucho detalle en el tipo y colocación de las ropas del cadáver (porque una vez quitadas las ropas, ya no habrá modo de reconstruir los hechos). Con el cadáver todavía dentro de la bolsa abierta, se empiezan a obtener y documentar cuidadosamente evidencias de la parte externa del cuerpo: cabellos, uñas, fibras, manchas, residuos líquidos, pólvora, etc. Algunas veces se usa luz ultravioleta para poder observar secreciones en la piel. Si el caso lo amerita, se toman radiografías del cadáver para documentar trozos de metal, balas o fracturas.

Luego de la toma de muestras, se extrae el cuerpo, se le desviste y empieza el examen de las heridas antes del lavado del cuerpo. Todas esas observaciones son fotografiadas, filmadas y cuidadosamente descritas. En el caso de la artista Alicia Delgado, ese examen permitió conocer inmediatamente que, a pesar de que ella tenía varios cortes por arma punzocortante, ella murió como consecuencia de las heridas en el cuello. Ese examen permitió también saber que ella se defendió antes de morir porque tenía cortes en las manos. En el caso de Michael Jackson, ese examen externo no reveló, de acuerdo a las declaraciones oficiales, ninguna evidencia de violencia en el cuerpo del artista.

Después de lavado el cuerpo, los patólogos forenses documentan importantes datos del cadáver: raza, sexo, color y largo del cabello, color de ojos, edad aproximada y características particulares: marcas de nacimiento, tatuajes, cicatrices, deformidades, etc.

Luego del examen externo, se hace el examen interno, el que se realiza con todo el rigor y disciplina de una operación quirúrgica. El patólogo forense usa mandil, guantes y máscaras como en una sala de operaciones. El corte inicial tiene forma de Y y va de hombro a hombro, terminando en el bajo vientre. A través de esa incisión se pueden extraer todos los órganos internos para su pesaje y detallada descripción. Pequeños trozos de cada órgano son enviados para su análisis patológico y de laboratorio.

Una autopsia promedio demora de tres a cuatro horas, pero en casos complicados pueden durar hasta seis. Obviamente, los casos más complicados son aquellos en los que se sospecha de un crimen. En ese sentido, el examen de las heridas requiere de una dedicación muy especial porque es seguro que los patólogos forenses serán llamados a la corte para explicar sus hallazgos de autopsia.

Es muy interesante, pero los instrumentos que se usan en las autopsias casi no han cambiado en los últimos 100 años. Esto porque no se necesita afinar ninguna técnica quirúrgica especial, la rutina es prácticamente la misma desde que se empezaron a hacer las autopsias.

Lo que sí ha cambiado una enormidad son los exámenes auxiliares que se usan después de la autopsia. Existen ahora complicados y tediosos exámenes de ADN, de toxicología, de balística, etc. los cuales explican por qué los resultados de la autopsia de Michael Jackson recién estarán listos en dos meses.

Una de las tareas más misteriosas de los patólogos forenses es el cálculo de la hora de muerte del occiso. El método en el que se basa ese cálculo es muy interesante y se llama el “Principio de certeza de la hora de muerte”. Este dice que si se conoce con certeza el momento en que la persona fue vista viva por ultima vez y se conoce, también con certeza, a qué hora fue encontrado el cadáver; entonces se tiene un 100% de probabilidad de que la muerte ocurrió entre uno y otro momento. Parece gracioso, pero no lo es, porque partiendo de ese tiempo (que pueden ser horas, días, semanas o meses), puede estimarse la hora aproximada de muerte. El análisis de ciertos elementos que se sabe ocurren a intervalos bien estudiados, tales como el rigor mortis (rigidez de los músculos), la presencia de la lividez cadavérica (manchas azuladas en las zonas del cuerpo cercanas al suelo producidas por el depósito de sangre por la gravedad), presencia de orina en la vejiga, contenido de alimentos en el estómago, putrefacción de ciertos órganos, etc., puede ayudar a los forenses a estimar con cierto grado de certeza la hora aproximada de muerte.

Ahora podemos entender entonces por qué en el caso de la artista Alicia Delgado, la autopsia reveló inmediatamente la causa de muerte, y por qué en el caso de Michael Jackson no tendremos la respuesta hasta dentro de dos meses.

Addendum junio 28, 2009. Con respecto al examen externo del cadáver durante la autopsia, hoy se revela que se ha encontrado semen en el cuerpo de Alicia Delgado. Este tipo de material se identifica con luz ultravioleta y se confirma con el análisis microscópico. Debido a que los espermatozoides contienen cromosomas, estos serán importantes para comparar futuras muestras de el (los) sospechoso(s).