Un reciente estudio Israelí, publicado en la prestigiosa revista Science, está dando la vuelta al mundo: las lágrimas de una mujer contienen sustancias químicas desconocidas que hacen que disminuya el deseo sexual en el hombre.

Pero el hecho es que no es cualquier tipo de lágrima el que causa ese efecto (como las producidas por la irritación por el polvo o un objeto extraño), sino solamente aquellas lágrimas que se derraman en situaciones de cambios emocionales profundos.


El experimento fue muy interesante, los investigadores pusieron un anuncio en el boletín de la universidad para reclutar a hombres y mujeres que tuvieran facilidad para llorar. Se presentaron 61 personas; 60 mujeres y un hombre…

Después de ser evaluados en su capacidad lacrimógena, se quedaron con seis voluntarias que fácilmente se convertían en un mar de lágrimas. Les hicieron ver varias películas tristes para que lloren y los investigadores recolectaron las lágrimas para el estudio. De acuerdo a los investigadores, la escena final de la película “El Campeón” fue la que mas hizo llorar a las voluntarias. Otras películas lacrimógenas fueron “La Vida es Bella”, “La Fuerza del Cariño”, y “Cuando un Hombre Ama a una Mujer”. Antes de empezar el estudio, los investigadores derramaron agua salina por las mejillas de las voluntarias y las recolectaron para usarlas como control y comparación de las verdaderas lágrimas en el estudio.

La investigación se hizo en 12 voluntarios, a quienes se les dieron a oler toallitas embebidas en las lágrimas o toallitas embebidas en el agua salina. Mientras olían una u otra, los hombres fueron sometidos a tres experimentos:

1. Se les mostró fotografías de mujeres,
2. Se les hizo ver una película triste,
3. Se les hizo una resonancia magnética cerebral funcional. Este examen permite ver qué área específica del cerebro está funcionando.

Los resultados fueron sorprendentes. La misma fotografía de mujer era percibida como más o menos sexualmente atractiva dependiendo de si habían olido previamente la solución salina o las lágrimas de mujer, respectivamente. Igualmente, después de ver una película triste, solo aquellos hombres que olieron lágrimas de mujer tuvieron menor deseo sexual, mientras los que olieron agua salina mantuvieron su libido intacto. Y por ultimo, aquellos hombres que olieron lágrimas de mujer tuvieron menor frecuencia del pulso, menor temperatura corporal, menores respiraciones y menor actividad en el área cerebral que indica excitación sexual.

Lo más llamativo fue que la cantidad de testosterona en la saliva (que se correlaciona perfectamente con la cantidad de testosterona en la sangre) disminuyó en un 13% en los hombres que olieron las lágrimas femeninas.

Los científicos concluyen que las lágrimas de mujer, derramadas después de una situación emocionalmente cargada, contienen señales químicas que disminuyen el deseo sexual en los hombres.

Este estudio coloca ahora a las lágrimas en el grupo de secreciones (como el sudor, la orina y las secreciones ano genitales) que contienen sustancias llamadas feromonas. Estas sustancias, muy comunes en los animales, constituyen poderosos estímulos químicos que condicionan el comportamiento sexual de las especies.

De tal modo que la próxima vez que desee tener intimidad con su pareja mi querido lector, evite ver una película triste en la que su pareja llore…

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Este blog no ha sido creado para responder consultas médicas individuales. Por favor le ruego que haga un comentario o haga una pregunta limitada al tema del artículo. Espero sepa comprender. Gracias.
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Como cosa curiosa, esta es la escena que más lágrimas hizo derramar a las voluntarias. Es usada, además, en cualquier experimento psicológico cuyo objetivo sea que alguien llore…

Esta es en inglés:

Esta es en español: