Como se puede ver en los mapas que ilustran este artículo, es remarcable que ni la chikungunya (cuya introducción empezó hace mas de un año en las Américas), ni la reciente epidemia del zika han tocado al Perú.

Eso es mas remarcable todavía cuando se comprueba que los mosquitos ‘Aedes’ que transmiten esas enfermedades viven en gran parte del país. Y la cosa se pone mas misteriosa cuando sabemos que el dengue, que también es transmitido por el mosquito ‘Aedes’ si esta ocurriendo en el Perú. La pregunta sería entonces ¿por qué -si son trasmitidas por el mismo mosquito- en el Perú hay dengue pero no hay ni zika ni chikungunya? ¿Es que el trabajo de las autoridades del Ministerio de Salud es tan impecable que en las fronteras con Colombia y Brasil solo dejan pasar al virus del dengue pero no a los del zika y chikungunya? O es que los pobladores de las zonas con mosquitos ‘Aedes” han desarrollado cierta particular resistencia a los virus del zika y chikungunya pero no al virus del dengue.

En ese sentido, creo que es también propio preguntarse ¿por qué se están presentando millones de casos de zika en Brasil y decenas de miles en Colombia, Venezuela, Honduras, El Salvador y otros países, pero solo 50 en Ecuador y 2 en el Perú? ¿es que por alguna razón los mosquitos brasileños, colombianos y venezolanos son mas susceptibles que los mosquitos peruanos y ecuatorianos a infectarse con los virus de zika y chikungunya?, en otras palabras, ¿cuál será la influencia del clima causado por el anormal fenómeno del niño de este año, que hace que los mosquitos brasileños, colombianos y venezolanos sean mas susceptibles que los mosquitos peruanos y ecuatorianos a infectarse con los virus de zika y chikungunya? ¿y por qué los mosquitos argentinos prefieren infectarse con el virus del dengue (centenares de casos de esta enfermedad se están presentando en ese país) pero no con el del zika y chikungunya?

En ese sentido, pensamos que es importante analizar las teorías que explican la infección viral y la reproducción de los mosquitos y la relación de esos factores con el clima.

Infección viral del mosquito

La verdad es que el proceso por el cual un virus infecta al mosquito es muy complicado, y no es tan fácil como decir que “el virus entra al mosquito” y que luego “el mosquito pica a una persona para infectarla”. Las investigaciones que se están haciendo para estudiar el modo en que los virus infectan el mosquito y los factores que determinan la facilidad con la que el mosquito infecta a un ser humano están en pleno desarrollo y hay muchas cosas que no se saben.

Veamos con relativo detalle dos de esos factores, primero, la batalla de los virus por infectar al mosquito (en otras palabras, quien gana en la carrera para infectar al mosquito, el del dengue, el del zika o el de la chikungunya) y segundo, analizar los factores que influencian la compleja relación entre el medio ambiente, los mosquitos y el ser humano.

La carrera por infectar al virus

Este es un asunto muy interesante pues, por lo general, a pesar de que un mosquito puede ser infectado por mas de un virus, solo uno es el que predomina y es el que se transmite, los demás quedan dentro del organismo del mosquito, pero “desactivados” por la interferencia del virus dominante. Esto explicaría entonces el por qué, una misma especia de mosquito -en este caso el ‘Aedes’- se esté comportando de manera diferente en Brasil, Colombia, Venezuela, Perú y Ecuador. Hay aun mucho que investigar en esta disciplina.

No todos los mosquitos infectan por igual

Para que un mosquito adquiera la capacidad para infectar el virus zika por ejemplo, tienen que obligatoriamente ocurrir los siguientes pasos: que el mosquito no infectado chupe sangre de una persona infectada con el virus zika y que estos virus se repliquen produciendo millones de copias en el organismo del mosquito y que estos virus se concentren en las glándulas salivales, que el mosquito viva los días suficientes como para permitir que esos virus “maduren” y adquieran la capacidad para infectar (generalmente el virus demora de 8 a 12 días para convertirse en infeccioso y un mosquito vive entre 3 y 11 días) y por último que el mosquito infectado encuentre una persona susceptible a quien pueda picar y transmitirle el virus.

Debido a que el tiempo que demora el virus para “madurar” y convertirse en infeccioso es un poco mayor que el tiempo de vida del mosquito, se calcula que solo 10% de las hembras viven lo suficiente como para transmitir el virus. En otras palabras, el mosquito muere antes de que los virus que están en su organismo adquieran la capacidad de ser infecciosos.

Es por eso que el delicado balance entre esos dos factores: el tiempo que demora el virus dentro del mosquito para “madurar” (técnicamente llamado periodo de incubación extrínseco) y el tiempo de vida del mosquito; es considerado el factor mas importante para predecir la capacidad de los mosquitos para contagiar un virus (técnicamente llamada capacidad vectorial). Los estudios han demostrado que ambos factores dependen mucho del clima en el que crece el mosquito.

Capacidad vectorial

Este concepto es muy importante pues determina realmente la “fuerza” que tiene un mosquito para transmitir una enfermedad. Esa capacidad vectorial depende de los siguientes factores: el número de mosquitos que viven en una cierta región, el número de picaduras que sufren las personas que viven en esa región, la cantidad de virus “maduros” o infecciosos que están en las glándulas salivales del mosquito, el tiempo de vida del mosquito y el tiempo que toma el virus para “madurar” o volverse infeccioso dentro del mosquito. Este asunto es tan complicado que los entomólogos tienen hasta una formula matemática para calcular esa capacidad vectorial.

Pero el asunto práctico y que tiene que ver con la posible explicación del porqué en el Perú hay dengue pero no hay zika ni chikungunya es que esa capacidad vectorial depende mucho del clima. Por ejemplo se ha documentado que el aumento de temperatura de una región hace que el número de virus en las glándulas salivales de los mosquitos aumente, que los días que necesita el virus para “madurar” dentro del mosquito y volverse infeccioso se acorte, y que los mosquitos vivan menos días.

Eso significa que los cambios climáticos -muchos de ellos tan difíciles de entender que ni los propios expertos en clima pueden explicarse lo que esta pasando con el fenómeno del niño- son extraordinariamente importantes en determinar la capacidad de los mosquitos para transmitir enfermedades virales.

Competencia de las larvas

Este es otro concepto fundamental para entender la capacidad que tienen los mosquitos para transmitir enfermedades virales. Se ha visto que cuando las aguas tienen cierta temperatura y limpieza, las larvas se desarrollan mas fácilmente y por lo tanto se produce un gran número de mosquitos adultos. Mientras que si la limpieza del agua no es tanta y se depositan sedimentos en el agua (trocitos de hojas u otros materiales orgánicos por ejemplo), la cantidad de larvas que se producen es tan grande (por la cantidad de alimento del sedimento), que la mayoría muere y por lo tanto se producen pocos mosquitos adultos.

Corolario

Llama muchísimo la atención la distribución geográfica de la epidemia del virus zika en América Latina. Es como que esta mas concentrada en la zona atlántica y del Caribe que en la zona del pacifico.

Hasta el momento ya hay cerca de dos millones de casos de zika en Brasil, y en Colombia se están notificando 3.761 casos semanales, contando hasta ahora 31.555 casos, de los cuales, 4.393 son en gestantes, calculándose que a fin de año se tendrán 600.000 casos. En Venezuela, donde desde hace mucho tiempo no se publica un boletín epidemiológico, hay controversia con respecto al número de casos. Se piensa que existen alrededor de 400.000 casos, aun cuando el gobierno solo reconoce 50.000. Recientemente, la ministra de salud Luisana Melo reconoció 4.700 casos sospechosos. En Honduras hay 11.400 casos, un bebe nacido con microcefalia, 18 embarazadas infectadas y 35 probables casos de parálisis de Guillain-Barré. En El Salvador hay 7.138 casos, 159 en embarazadas, y 104 casos probables de Guillain-Barré. En Ecuador hay 50 casos, 34 autóctonos y 16 importados. Dos casos son en embarazadas.

En Perú hay solo dos casos de zika, ambos importados, mientras que se han reportado 1.909 casos de dengue.

Quisiera creer que la ausencia de zika en el Perú es consecuencia exclusiva del trabajo del Minsa, pero creo que no es así. El Minsa debe seguir con su excelente labor de vigilancia, educación pública  y control del mosquito, no debemos bajar la guardia y debemos trabajar asumiendo que el zika pueda llegar en las próximas semanas.

Mientras tanto, es posible que elementos climáticos aun desconocidos producidos por el fenómeno del niño nos estén protegiendo, por que como dicen por ahí, Dios es peruano.