El fin de semana pasado me llamó la atención una extraña noticia político legal en la que la Comisión de Fiscalización del Congreso de la República concluye que Emerson Fasabi, vigilante y trabajador de la casa del ex presidente Ollanta Humala no murió de muerte natural, sino que la severa pancreatitis aguda hemorrágica que ocasionó su muerte, fue consecuencia de un envenenamiento. No es objeto de esta columna entrar en los detalles político legales de ese caso, sino mas bien revisar brevemente la pancreatitis aguda.

El páncreas

Las glándulas son de dos tipos, exocrinas -como las glándulas salivales- que segregan saliva a través de los conductos salivales, y endocrinas –como la tiroides- que segregan su producto (hormona) directamente a la sangre. Las glándulas exocrinas producen secreciones que se eliminan al exterior y actúan a nivel local, mientras que las glándulas endocrinas, producen hormonas que circulan por la sangre y ejercen su acción a distancia. El páncreas es una glándula mixta, es decir, tiene parte exocrina (produce el poderoso jugo pancreático que digiere grasas y proteínas de la comida) y parte endocrina (produce las hormonas insulina y glucagón que regulan el metabolismo del azúcar y cuya alteración causa la diabetes mellitus). El jugo pancreático drena -a través de un grueso conducto- directamente al duodeno o primera parte del intestino delgado, mientras que la insulina y el glucagón pasan directamente a la sangre.

Las pancreatitis

La inflamación de la parte exocrina del páncreas se llama pancreatitis y es de dos tipos; aguda y crónica. La pancreatitis aguda es un verdadero terremoto en la salud de una persona, empieza súbitamente con nauseas, vómitos y dolor abdominal tan severo que dobla al paciente y lo obliga a ir a una emergencia. La forma mas grave es la pancreatitis hemorrágica en la que los jugos pancreáticos se derraman dentro de la glándula, y la digieren por completo como si fuera un pedazo de carne de la comida.

El tratamiento es muy frustrante porque prácticamente no hay nada que hacer, aparte de dar medicamentos para el dolor, e hidratación y alimentos por la vena esperando que el páncreas cure solo y el paciente se recupere. Dependiendo de la gravedad, la mortalidad puede llegar a ser del 30 al 50%, siendo la forma hemorrágica casi siempre fatal. Aproximadamente 15% de pancreatitis agudas se convierten en crónicas.

Causas

Incluyen cálculos biliares, abuso del alcohol, medicamentos, toxinas, complicaciones de endoscopía duodenal, cigarrillos, altos niveles de triglicéridos en sangre, golpes en el abdomen, infecciones y causas desconocidas.

Debido a que el conducto de drenaje del páncreas y el de la vesícula biliar desembocan en el mismo lugar del duodeno, si un cálculo o piedra biliar obstruye esa salida común, el jugo pancreático no puede drenar y se acumula dentro de la glándula, inflamándola y produciendo 30 a 40% de los casos de pancreatitis aguda. Por otro lado, uno de los peores enemigos del páncreas es el alcohol, el cual causa aproximadamente 30% de casos de pancreatitis aguda. Un tipo de examen muy útil para ver directamente el duodeno y el orificio por el que drenan el conducto biliar y el pancreático, se llama la colangio pancreatografía retrógrada endoscópica (ERCP por sus siglas en inglés). En 3 a 5% de los casos, el tubo del endoscopio puede inflamar el conducto pancreático y ocasionar pancreatitis aguda, la cual es felizmente leve y pasajera. Por último, se estima que 20% de pancreatitis agudas no tienen causa conocida.

Medicamentos

Son mas de cien los medicamentos asociados al desarrollo de la pancreatitis aguda. Algunos de los mas comunes son estatinas para bajar el colesterol, medicamentos inhibidores ACE contra la hipertensión, hormonas femeninas, diuréticos, antiretrovirales y acido valproico.

Envenenamiento

Aparte de los medicamentos, no son muchas las sustancias químicas que pueden causar pancreatitis aguda como parte de su toxicidad sobre el organismo humano. Además de raros reportes de mercurio y arsénico, hay una sustancia que destaca por la frecuencia con que ha sido relacionada a la pancreatitis aguda: el metanol o alcohol metílico.

El alcohol contenido en los licores de consumo humano es el alcohol etílico, mientras que el metanol, alcohol metílico –o alcohol de madera- es un tipo de alcohol industrial que ha sido incriminado en miles de casos de envenenamiento accidental o intencional.

Lo llamativo del alcohol metílico es que su dosis letal es relativamente pequeña, siendo aproximadamente de un centímetro cúbico por kilo de peso. Para una persona de 70 kilogramos, la dosis letal sería de solo 70 centímetros cúbicos (poco mas de la cuarta parte de una taza pequeña), aunque se ha registrado ceguera y muerte por consumir solo una a dos cucharadas de metanol. El alcohol metílico no tiene olor y tiene un sabor dulzón, por lo que puede ser fácilmente ingerido mezclado con alcohol etílico.

A través de un rapidísimo proceso químico hepático en dos pasos, el metanol acidifica severamente el organismo (acidosis metabólica), causando sangrado cerebral y pancreatitis aguda hasta en la mitad de afectados. Usualmente, un buen análisis forense del cadáver, debe medir -además del alcohol etílico- otros tipos de alcohol, incluyendo metanol.

Corolario

La pancreatitis aguda es una enfermedad muy grave, pero mas del 70% de los casos pueden ser prevenidos prestando atención a las piedras o cálculos biliares y moderando la cantidad de alcohol etílico que se consume. Del mismo modo, la que se produce por medicamentos y por el ERCP, puede ser manejada con éxito descubriendo temprano el problema. La pancreatitis aguda hemorrágica causada por envenenamiento –homicida o suicida- por alcohol metílico u otro químico es un asunto médico legal que debe ser resuelto con una buena investigación policial.