La semana pasada se presentó un caso muy singular en el hospital Cayetano Heredia del Ministerio de Salud (Minsa). La Sra. Mariela Guillermo Bautista, de 38 años de edad llegó a la emergencia el jueves 19 de abril en avanzado estado de gestación. Acompañada de su pareja Erickson Quiroz Baquedano, llegó con la ilusión de tener los gemelos que habían sido vistos en una ecografía hecha en una clínica privada de Los Olivos solo un mes antes. Después de la cesárea, la mujer y su esposo se dieron con la gran sorpresa de que les entregaron un solo bebe. Ante la ausencia de clara y pronta información, el desesperado hombre recurrió a un medio de comunicación para denunciar que el médico de turno no le daba ninguna razón y que le habían robado a uno de sus bebes.

El bebe que aparece y el que se desvanece

En primer lugar, es importante saber que el diagnóstico ecográfico precoz de un embarazo múltiple no es perfecto, habiéndose reportado que el 40% de los embarazos gemelares no son adecuadamente reconocidos sino hasta la semana 12 de embarazo.

Por otro lado, durante las primeras semanas de la gestación, la ecografía revela dos tipos de discrepancias con relación al número de embriones del embarazo. En un caso, la primera ecografía  encuentra que hay un solo embrión, pero luego –en la ecografía de seguimiento algunas semanas después- se ve que hay mas de uno (el síndrome del “gemelo que aparece” o “appearing twin” en inglés). En el otro caso,  la primera ecografía  encuentra que hay dos embriones, pero luego –en la ecografía de seguimiento algunas semanas después- se ve que solo hay uno (el síndrome del “feto papiráceo” o “vanishing twin” en inglés).

En el primer caso, no hay una explicación adecuada del porqué aparece un segundo embrión, pero se acepta que es mas común en embarazos múltiples en los que hay una sola placenta y tiene un pronóstico negativo sobre la salud de la madre. En el segundo caso, se acepta que uno de los embriones muere y es reabsorbido y solo el restante desarrolla.

Note amable lector que esos fenómenos se producen durante las primeras semanas de gestación, por lo que al tener 35 semanas de embarazo al momento de hacerse la ecografía, esos conceptos no son aplicables al caso de la Sra. Guillermo.

Errores ecográficos

Como cualquier examen que requiere el uso de tecnología e interpretación, la ecografía no esta libre de errores, y su frecuencia depende del entrenamiento de los profesionales que la hacen y la interpretan. Una reciente revisión da cuatro razones por la que un radiólogo es enjuiciado por la calidad de su trabajo: errores de observación, errores de interpretación, no sugerir el próximo paso o examen después del que acaba de hacer y no comunicar rápidamente al médico tratante el resultado anormal que acaba de encontrar en el examen de su paciente.

No ha trascendido quien hizo la ecografía de la Sra. Guillermo en la clínica El Naranjal de los Olivos. El reporte mostrado en los medios de comunicación dice que el ecografista vio un embarazo gemelar de 35 semanas y 5 días y que los fetos estaban activos. ¿Es posible que se haya producido un error de observación e interpretación tan grosero?  Al respecto, un operativo del Minsa el 2015 clausuró farmacias y clínicas en el distrito de Ate por mala calidad en sus servicios, en cual incluía falta de personal especializado, incluyendo centros obstétricos. Por otro lado, ante una petición hecha en octubre del 2016 por el Colegio Médico del Perú, el Minsa opinó que los profesionales obstetras (antes llamados obstetrices) no están capacitados para hacer ecografías abdominales u obstétricas.

Respeto al paciente

Este me parece que es el aspecto mas penoso de este singular caso porque demuestra que el Hospital Cayetano Heredia no esta preparado para lidiar con un caso tan especial. En una entrevista televisiva, el Dr. Carlos Caparó Farfán, jefe del departamento de ginecología y obstetricia del hospital, reveló que al ser admitida a la emergencia, la Sra. Guillermo tenía la presión alta y que un examen de monitoreo fetal (que no es una ecografía y que solo controla latidos fetales y contracciones uterinas) mostró que el análisis de los latidos cardiacos fetales indicaban la presencia de un solo corazón, lo que descartaba que la Sra. Guillermo tenia un embarazo gemelar.

Esa declaración del Dr. Caparó es muy importante porque indica que antes de la cesárea, los cirujanos ya sabían que iban a encontrar un solo bebe. La gran pregunta es ¿se lo comunicaron inmediatamente y en una forma fácil de entender tanto a la Sra. Guillermo como a su esposo para que la noticia no les caiga como sorpresa?

Evidentemente eso no sucedió, de otro modo no se explica como un sollozante hombre clama justicia, reclamando que le han robado a su bebe. En vez de eso, denunció que lo mandaron a comprar un “taper” para transportar la placenta.

Esa falta de comunicación la confirma el Dr. Caparó cuando declara que habló con el angustiado padre “pocas horas después” de la cesárea. Si la mujer hubiera sido esposa de un ministro o un congresista, ¿hubiera esperado ese funcionario varias horas para comunicarse con ellos?

Corolario

La posibilidad de que un bebe sea robado no me parece plausible, me niego a siquiera considerarla, un error en la interpretación de la única ecografía realizada es lo mas probable y el pendiente examen placentario podrá ayudar. Pero lo evidente es el vergonzoso maltrato del hospital a una sus humildes pacientes, maltrato que la flamante ministra de salud Silvia Pessah debe corregir inmediatamente.