Octubre es el mes de alerta contra el cáncer del seno y si bien es cierto que 99% de los casos de la enfermedad ocurren en mujeres, la enfermedad afecta indirectamente a la pareja de la mujer. Nunca olvidaré al esposo de una de mis pacientes con cáncer de la mama. El hombre había pedido hablar conmigo a solas y entre sollozos quería que le reafirme que su esposa se iba a curar. Me confiaba que había estado casado con ella durante mas de 20 años y que la amaba sobre todas las cosas, pero que este “golpe del cáncer del seno” era demasiado para el, que tenia miedo de su propia reacción y que no sabia que iba a pasar con su matrimonio. Hablamos durante un buen rato acerca de sus sentimientos y las etapas del estrés post traumático que le había causado el diagnóstico de su esposa. Recuerdo muy bien que el estuvo en todas y cada una de las consultas de quimioterapia con ella, siempre atento, tomando notas y siempre solicito a las necesidades de su esposa. Sin duda me dejó una impresión imborrable.

Este año se descubrirán aproximadamente 7,000 casos nuevos de cáncer del seno en el Perú, por lo que el mismo número de parejas de esas mujeres recibirán la mala noticia de que su compañera tiene cáncer. ¿Cómo reaccionarán ante la noticia?, ¿Qué mecanismos de defensa usarán para asimilar la nueva realidad? ¿Qué pasará con la relación de pareja? ¿Lograran reiniciar su vida sexual?. Estas son algunas de las preguntas que trataremos de responder en este artículo.

En primer lugar es importante saber que cuando un ser humano se enfrenta a una grave situación, se defiende o afronta el problema usando alguna de ocho estrategias del proceso llamado precisamente afrontamiento. En el caso del esposo de una mujer con cáncer del seno, él puede usar uno o más de las siguientes estrategias:

En el afrontamiento confrontacional, el hombre trata de cambiar las cosas agresivamente y reacciona con hostilidad ante la enfermedad de su esposa.

En el distanciamiento, el hombre se aleja emocionalmente de la situación y minimiza lo que está sucediendo, pretendiendo que no hay que preocuparse demasiado por el cáncer.

En el autocontrol, el hombre está constantemente tratando de controlar sus emociones, intentando siempre guardar la compostura.

En la búsqueda de ayuda social, el hombre está constantemente buscando información y ayuda de amigos y familiares para soportar la situación.

En la aceptación de responsabilidad, el hombre exagera su rol de tomar las riendas de la situación familiar creada por la enfermedad de su esposa y se hace cargo de las finanzas, labores domesticas, etc.

En el escape o evitación, el hombre huye de la situación usando fantasías y cae en comportamientos de riesgo tales como uso de alcohol y drogas.

En la reacción de resolución planificada del problema, el hombre se convierte en un “analista” de la situación, pensando que todo tiene una solución racional y planifica cada uno de sus días.

En la reevaluación positiva, el hombre toma ventaja de la enfermedad de su esposa para mejorar su vida espiritual y la de su pareja. “Tuvimos que pasar por esta experiencia para mejorar como seres humanos” es la expresión más común y es frecuente que encuentre en la religión la tranquilidad que busca.

Una investigación de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Indiana ha encontrado que los esposos de las mujeres con cáncer del seno tienen muchas veces mas estrés que las propias pacientes y que el tipo de estrategia que usan para afrontar su situación, puede predecir el nivel de estrés y la insatisfacción marital que presentará durante la enfermedad de su esposa.

En ese sentido, aquellos hombres que usaron más frecuentemente el escape o evitación, tuvieron peor salud mental y mucho más estrés y signos de depresión que aquellos esposos que no usaron esa estrategia. Por otro lado, aquellos que además de usar el escape o evitación, usaron fuertemente las estrategias de distanciamiento y aceptación de responsabilidad, tuvieron, además de altos niveles de estrés y depresión, una mayor frecuencia de insatisfacción marital.

Interesantemente, la estrategia de resolución planificada del problema ocurrió más frecuentemente en aquellos esposos que tuvieron a su pareja con un cáncer más temprano del seno.

Si bien es cierto, ese tipo de afrontamiento se produce dentro de los primeros días luego del diagnóstico, es importante saber que los efectos emocionales de la enfermedad pueden también producirse a largo plazo.

Ese fue el caso de la actriz Angelina Jolie. De acuerdo con una columna de opinión escrito por la propia Sra. Jolie cuando tuvo que extirparse ambos senos por su alto riesgo genético de desarrollar la enfermedad, su esposo Brad Pitt se había portado maravillosamente, estando todo el tiempo a su lado, incluso en la cirugía.

Obviamente no tenemos detalles acerca del tipo de estrategias de afrontamiento que usó el Sr. Pitt en esa época, pero poco mas de dos años después de la cirugía, la pareja anunció un agrio divorcio. ¿Habrá tenido la enfermedad algo que ver con el deterioro de la relación de pareja entre la Sra. Jolie y el Sr. Pitt?

Corolario

Dada la frecuencia de la enfermedad, pensamos que es importante que los hombres nos preguntemos, ¿Cómo reaccionaría yo si mi esposa fuera diagnosticada con un cáncer del seno? ¿Qué tipo de estrategia usaría para afrontar el problema? ¿Cómo afectaría la enfermedad mi relación de pareja? ¿He conversado alguna vez de este tema con mi pareja?