Muchas personas creen que el cáncer es una enfermedad moderna y dicen “antes no había cáncer”, pero nada mas lejos de la verdad, el cáncer ha existido desde siempre. En este día mundial del cáncer, hoy revisaremos algunos aspectos históricos de la enfermedad.

El cáncer mas antiguo, es el descrito por investigadores de la Universidad de Witwatersrand en Sudáfrica, quienes encontraron un tumor llamado osteosarcoma en el dedo gordo de un homínido que vivió hace 1.7 millones de años.

Papiro de Smith

Pero quizás la documentación científica mas antigua sobre el cáncer es el Papiro de Smith. En 1862, el egiptólogo norteamericano Edwin Smith compró un papiro en la ciudad de Luxor. Smith conservó el papiro sin poderlo traducir, y a su muerte en 1906, este fue donado por su hija a la Sociedad Histórica de Nueva York, quienes lo tradujeron recién en 1930. Al ver que el papiro era sobre asuntos médicos, fue donado en 1932 a la Academia de Medicina de Nueva York.

El Papiro de Smith es considerado el primer tratado médico de la antigüedad y contiene notas del médico egipcio Imhotep, quien describe de manera científica 48 enfermedades y lesiones, la mayor parte de ellas fracturas y heridas. En el papiro, Imhotep establece por primera vez el concepto del pronóstico médico, es decir, de lo que va a pasar con el enfermo como consecuencia del tratamiento, clasificándolo en pronóstico favorable, incierto y desfavorable.

El caso 45 es interesante porque constituye la descripción mas antigua del cáncer del seno, al que compara con una “fruta dura y fría” dentro de la mama. Al dar el pronóstico, dice que es desfavorable, porque el médico no tiene ningún tratamiento que ofrecer.

Antigua Grecia

Hipócrates, el gran médico griego que vivió entre 460 y 375 AC, fue quien dio el nombre de cáncer a la enfermedad, al compararla con un cangrejo (karkinos en griego). Hipócrates describió el caso de una mujer con cáncer del seno, observando que la enfermedad es mas frecuente en mujeres que han dejado de menstruar. Hipócrates notó también que el tumor del seno crece inconteniblemente, es duro, frio al tacto y no contiene pus. Describe también, con mucha acuciosidad, que el tumor se extiende a otras partes del cuerpo y que a medida que el cáncer progresa, la mujer desarrolla un gusto amargo en su boca, rechaza alimentos, desarrolla dolores en el seno, espalda y cuello del mismo lado, se queja de mucha sed y muestra severa baja de peso. Dice también que cuando la mujer llega a ese estado, ya no hay tratamiento posible y la muerte es inminente, advirtiendo Hipócrates que si el médico intenta dar un tratamiento cuando el cáncer esta muy avanzado, lo único que logra es acortarle la vida a la mujer.

Como una prueba de que el cáncer de la mama era una enfermedad relativamente frecuente en la mujer, los tratados de famosos médicos de la antigüedad como Leonidas (alrededor de 100 DC) y Galeno (129-200 DC) describieron muchos casos de cáncer del seno y desarrollaron tratamientos basados en el grado de avance del cáncer. Leonidas fue el primer médico que se dio cuenta que el cáncer del seno se extendía de una manera progresiva, de la mama a la axila, y de allí, al resto del cuerpo.

La historia de la reina Atossa

La reina Atossa de Persia vivió entre 550 y 475 AD y además de ser conocida por ser la esposa del Rey Darío, su fama como una de las mujeres mas poderosas de la antigüedad fue reconocida por muchos historiadores. De acuerdo con el historiador Herodoto, Atossa desarrolló un “bulto” en uno de sus senos, el cual ocultó por algún tiempo. Solo cuando el dolor se hizo insoportable, ella llamó a Democedes, un famoso médico griego de la corte, quien aparentemente operó a Atossa y la curó, llegando posteriormente a tener hijos y vivir por muchos años. Por mucho tiempo, la historia de Atossa fue aceptada como el primer caso de cáncer de seno exitosamente tratado de la antigüedad. En los últimos años, sin embargo, se ha discutido la posibilidad de que el caso de Atossa no haya sido un cáncer sino un absceso que fue operado y curado por el médico griego.

El cáncer en las culturas americanas antiguas

Los únicos estudios documentados de la presencia del cáncer en las antiguas culturas americanas provienen de los estudios en cuerpos momificados de la cultura Inca. Los estudios arqueológicos de las culturas Mayas y Aztecas, no reconocen al cáncer como un problema que haya ocurrido en esas culturas. Obviamente, el cáncer debe haber ocurrido, pero esos hechos no han sido documentados.

Un estudio de mas de 1000 momias de Perú y Chile ha revelado cánceres del músculo (rabdomiosarcoma) y tumores benignos del tejido graso llamado lipomas. También se han encontrado evidencias de cáncer en los huesos de las momias.

Corolario

El cáncer es tan antiguo como el ser humano y la razón por la que en la actualidad se ven mas casos que antes es porque nuestra expectativa de vida, mas que se ha duplicado en los últimos 500 años. Durante la edad media, la expectativa de vida del ser humano era de 33 años y en el año 1900, era alrededor de 55 años. En la actualidad, es de 77 años para el hombre y casi 80 para la mujer. Eso es importante cuando sabemos que 77% de casos de cáncer ocurren después de los 55 años.