¡¡¡Sacrilegio!!! Esa sería la exclamación de los productores pisqueros frente a un vaso con pisco acompañado de perfectos y sólidos cubos de hielo. Lo tradicional, argumentarían con pasión, es tomarlo puro y a temperatura ambiente. Así lo han hecho, lo hacen y lo harán generaciones de pisqueros de los valles productores del Perú en defensa de las tradiciones.

Pero cómo atraer y enamorar al consumidor local y extranjero que se siente intimidado ante el carácter y fuerza del destilado nacional pero que, sin embargo, es fiel a su copa de whisky?

Ambos espirituosos, pisco y whisky, tienen entre 40 y 42 grados de alcohol. Algunos llegan a grados mayores. Es decir, ambas bebidas son de una personalidad contundente.

Foto: Sean Rogers

Hace algunos años, en un viaje de visita a diversas destilerías de whisky en Escocia, observé cambios importantes en el consumo de su destilado. Es que hace 10 años, observando que el consumo disminuía y cada vez menos gente joven tomaba whisky, decidieron cambiar la estrategia y no insistir con el whisky ‘straight’.

Decidieron acertadamente cambiar la consigna marketera: “Bébalo como a usted más le guste”. Con esto le decían al mundo que no existen reglas ni protocolos para beber whisky aunque la imagen de Sean Connery como el Agente 007 copa en mano es difícil de borrar.

Es decir, el whisky puede ir solo, en las rocas, con bebidas gaseosas, jugo de frutas o lo que al consumidor más le provoque. El resultado lo muestran las cifras de ventas.

En una reunión de amigos, hacía mi labor de promover que tomaran una copa de pisco. Me acerqué a un grupo que tomaban whisky y les pregunté si se animaban a probar pisco. La respuesta fue “no, es que el pisco es muy fuerte para tomarlo solo”. Asombrada, contesté “pero si tiene el mismo grado del whisky que están tomando”. Como no lograba convencerlos, les pedí hacer una prueba. Serví el pisco en vasos con hielo. ¡¡¡Les encantó!!!

Sin culpas, abramos horizontes y disfrutemos un pisco en las rocas como otra alternativa para gozar de nuestro espirituoso de plata. A manera de aperitivo o simplemente para bajar el estrés luego de una larga jornada de trabajo.