¿Se imagina tener su propio pisco? ¿Botellas con el preciado líquido etiquetadas con su nombre, el nombre de la familia, la empresa o del amor de su vida?

Ese sueño puede ser realidad. No importa que no tengan bodega propia. Hoy los productores pisqueros y algunos emprendedores ofrecen esta atractiva posibilidad y ya existen varias personas que pueden mostrar con orgullo la botella con su nombre en el bar de su casa.

(Foto: Giancarlo Shibayama / Archivo El Comercio)
Incluso muchas empresas acostumbran a regalar a sus clientes frecuentes, en fechas importantes como Navidad, fin de año o Fiestas Patrias, piscos etiquetados con el nombre y logo de la empresa.

En un reciente viaje que hice a Arequipa, una línea aérea de reciente creación ofreció pisco, whisky o ron como aperitivo. Al fijarme en la botella observé que el pisco llevaba el nombre de la línea aérea por lo que decidí probarlo. La calidad no era buena.

Por supuesto, lo probé puro y con un hielo pequeño para apreciar sus características. Esto motivó que solicitara a la aeromoza que me mostrara la botella, quien muy amable accedió. Busqué la etiqueta posterior de la botella. No la tenía. Solo contaba con la etiqueta delantera con el logo y el nombre de la aerolínea.

La contraetiqueta es un requisito o condición indispensable cuando se tienen botellas “personalizadas”. Esta debe llevar toda la información necesaria que le permita al consumidor conocer los datos: bodega y lugar de elaboración, denominación de origen otorgada por Indecopi a la bodega autora, tipo de uva, grado alcohólico, año de cosecha (ideal), registro sanitario y todos los datos de ley.