Una inquietud que ha surgido en el blog es acerca de los “piscos aromatizados”. Un tema interesante y polémico.

Aromatizar los piscos con frutas naturales como cereza, limón, durazno u otras frutas era una costumbre bastante antigua muchos años atrás, tal como lo cuenta don Matías Grados, dueño de la bodega Cholo Matías. Él ha continuado la tradición, pero respetando la Norma Técnica 211.001.2006 (vigente a la fecha), en la etiqueta no coloca la palabra pisco.

En el proceso de elaboración, don Matías utiliza mostos de uva quebranta y coloca una canastilla con cerezas u otra fruta en el capitel del alambique, las que de manera natural impregnarán su sabor al destilado.

En 1989 existía la Resolución Ministerial 665-89-ICT/IND elaborada por ITINTEC que sí consideraba los piscos aromatizados. Decía en su párrafo 3.5: “Pisco aromatizado.- Es el obtenido por agregado de otras frutas en la fermentación o en la destilación de los caldos de uva pura, tales como cereza, mango, limón y otros”.

Guillermo Toro-Lira, autor de “Alas de Querubines”, encontró en las investigaciones realizadas algunas menciones como la del “aguardiente de chirimoya” que producía don Domingo Elías. Inclusive muestra un catálogo de la Exposición Nacional de 1872 donde se menciona. Los invito también a visitar su Facebook donde encontrarán información histórica muy interesante.

Sería interesante conocer opiniones, comentarios e información que den luces sobre las razones que justificaron el retiro de la categoría y el cambio en la historia.