Este año el festival del pisco, realizado en las instalaciones del Parque de la Amistad de Surco, dejó muy contentos a todos o por lo menos, a la mayoría de la comunidad pisquera.

Una buena afluencia de público que además de gozar con el ambiente alegre y musical, pudo degustar de la variedad de piscos de las distintas regiones así como los cocteles clásicos y modernos que se ofrecían y vendían.

La fiesta empezó el viernes 18 al mediodía con la inauguración oficial. En la noche la algarabía estaba en pleno al momento de la entrega de las medallas a los ganadores del concurso nacional. La expectativa crecía cada vez que Roberto Samamé, presentador, cantautor y fiel apasionado pisquero, anunciaba la siguiente medalla. Caras ansiosas, miradas ilusionadas y luego los aplausos y abrazos.

Es interesante observar que en la categoría de acholados, las medallas se fueron a Arequipa y Moquegua. Los valles de estas bellas regiones ofrecen una excelente amplitud térmica. Es decir, una marcada diferencia entre el calor y la luz del día y el frío de la noche, un requisito vital para que la uva evolucione adecuadamente.

Otra situación vivieron los piscos elaborados con la uva quebranta que demostraron un vez más que Ica es su tierra preferida, llevándose siete medallas de un total de 12. Las cinco medallas restantes se fueron a Lima aunque algunos iqueños nos dicen que la uva se compra en Ica.

La sorpresa del concurso se la llevó Moquegua, con el pisco negra criolla de la bodega Biondi, quienes lograron la gran medalla de oro con los 94.75 puntos otorgado por los catadores.

Felicidades a todos y cada uno de los productores de pisco que con firmeza y convicción siguen produciendo la bebida nacional. Me doy cuenta también que varias marcas ganadoras no se encuentran en el mercado y serían un estupendo regalo de fin de año. ¿No sería momento de pensar en una feria pisquera navideña o sería soñar demasiado? O por lo menos un lugar donde se puedan adquirir.