En la última visita a Argentina llegamos al fin del mundo o casi. Estuvimos en la región patagónica de Río Negro, donde encontramos una bodega que data de 1909. Fue fundada por don Humberto Canale quien con mucho empeño inició la aventura vitivinícola que con el tiempo cambió la historia de esta zona. Actualmente la bodega, que lleva el nombre de su fundador así como sus vinos, está en manos de la cuarta generación de la familia, dirigida por el Ing. Humberto Barzi Canale.

(Flickr/Juan Moreno Cobo)En el recorrido por la bodega, nos impresionó la infraestructura tan bien conservada y sin mayores cambios. Los techos de madera, muy altos, que están allí desde sus inicios e inmensos toneles de madera. Estar rodeados por los viñedos le imprime una especie de magia al lugar y es inevitable remontarse al pasado.

Otra grata impresión fue la zona de barricas. En una de las paredes se encuentra una imagen pequeña de una virgen cargando un niño Jesús. Es la Virgen de la Viña, que llegó a tierras argentinas en 1600 de mano de los españoles. Los jesuitas, que plantaban uvas para elaborar vino de misa, colocaron la imagen a la que llamaron Virgen de la Viña para que vele por las uvas y viñedos.

Según la inscripción que se encuentra al costado de la imagen, en 1735 se construyó una iglesia en la ciudad de Salta. En un viaje a Salta, doña Inés García, esposa de don Humberto Barzi, visitó la iglesia construida en esa ciudad en honor a la virgen y trajo una imagen de ella. Si observan la foto, verán como está colocada sobre una rama de vid.