La primera vez que conocí a don Amadeo di Laura fue a través del sabor y los aromas del pisco mollar que lleva su nombre y que marcó en mi memoria lo que esta cepa del valle cañetano de Quilmaná puede contarnos. Tiempo después probaría sus otras variedades y un mosto verde de uva italia que Alberto, hijo de don Amadeo, hacía degustar con mucho orgullo en un festival en homenaje al pisco.


(Fotos: Soledad Marroquín)Alberto Di Laura es un personaje especial. No busca presencia mediática. Diría más bien que hasta le rehúye. Pero cuando de hablar de pisco se trata, afina la puntería y dispara certero con lo mejor de su artillería. Es que Alberto además de ser un serio y comprometido productor pisquero es también campeón nacional de tiro al platillo, otra de sus pasiones que le ha merecido sendos trofeos que guarda en su casa.

Hace una semana, gracias a la iniciativa de Manuel Cadenas y su organización El Pisco en Boca de Todos, llegamos al valle de Quilmaná en Cañete. Allí se encuentran los viñedos y bodega que Di Laura tiene y cuida con mucho esmero. Llegamos justo cuando la mollar recién cosechada era traída a la bodega por las vendimiadoras para iniciar el proceso que la convertirá en uno de los piscos más especiales que han aparecido en el sector pisquero los últimos años.

En los jardines de la casa hacienda existe una vid de mollar que tiene más de 85 años. Fue plantada por el abuelo de origen italiano y aún mantiene tal vitalidad que sus lianas y frutos cubren como un manto protector todo el techo de la casa, dando el sello, personalidad y bendición a esta bodega pequeña y artesanal.

Iniciamos nuestra incursión hacia los viñedos justo en el momento en el que llegaba la familia Di Laura procedente de Lima. Alberto, emocionado, recibió a sus padres, don Amadeo y doña Alicia, quienes venían a saludarlo por su cumpleaños. Es que la devoción por su trabajo es tal que, en tiempo de vendimia y hasta que se termine de destilar la última gota, no hay quien mueva a Alberto de la bodega. Por eso la familia en pleno llegaba con torta en mano para cantar el cumpleaños feliz.

La emoción de todos era palpable y se vivió un momento inolvidable. Para los que amamos el pisco, estas son las historias que nos enriquecen la vida y motivan día a día. Conocer y observar a Don Amadeo con la copa del destilado puro en la mano brindando por y con su hijo, al pie de esa legendaria vid que cuida y protege los predios, que mantiene viva la leyenda, es una imagen imborrable.

El pisco en boca de todos es una empresa que se dedica al turismo pisquero, dirigida por Manuel Cadenas en alianza con J del Solar. Telf. 993371106