Los sabores y sensaciones que transmite el vino cambiaron para siempre luego de la incursión de las copas Riedel en el escenario gastronómico. No dudo que existen ‘wine lovers’ que prefieren no sucumbir ante esta seducción de la cual es difícil escapar.

Foto: Soledad Marroquín

Y es que cuando se prueba comparativamente el mismo vino en la copa Riedel y otra de marca distinta, es imposible no sentir las características del vino que se expresan de distinta forma en ambas. Los mejores atributos y cualidades se dejan sentir en su plenitud en la primera a diferencia de las otras, que cumplen su función pero sin esa “magia”. Aunque la familia Riedel prefiere no hablar de magia sino de ciencia, diseño, ingeniería y arte.

En el marco de las celebraciones del Día Mundial del Malbec este 17 de abril y gracia al auspicio de la bodega de vinos Grafigna, se lanzará al mercado mundial una nueva versión de la copa malbec. Cabe mencionar que en 1997 un equipo de profesionales del sector vitivinícola argentino, incluido el INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) –ojalá en el Perú tuviéramos una entidad así- conjuntamente con Georg Riedel trabajaron en un taller para elegir la copa destinada al vino malbec.

Es un lujo tener dos copas de cristal diseñadas para el malbec y con la marca más prestigiosa en su rubro. Me queda la inquietud si las dos se mantendrán en el mercado, quizás solo una o cuál es la diferencia entre ambas.

Tengo esa tarea pendiente. Conseguir ambas copas, probar varios malbec en ellas, descubrir las diferencias y contarles la segunda parte de esta historia. Mientras tanto saludar y celebrar con los hermanos de Argentina este 17 de abril el Día Mundial del Malbec.