El enólogo o enóloga es la persona quien tiene a su cargo la elaboración del vino en la bodega. Haciendo un paralelo con la cocina es como el chef. Durante la época de vendimia que en esta parte del mundo se realiza entre los meses febrero y abril, viven en alerta las 24 horas del día. Quizás representa la etapa más complicada y dura donde no se puede parar ni un solo minuto. Su trabajo está en todos los pasos, están pendientes de la llegada de la uva, controlan el proceso de molienda, la fermentación y todo lo necesario para lograr un vino de calidad que responda al gusto de los paladares y también a lo que van marcando las tendencias.

Hace una semana estuve en Mendoza, visitando las bodegas (tienen dos) de Navarro Correas, enormes, muy bien implementadas. La vivencia fue muy interesante y el clima que nos tocó fue bendito. Mucho sol y luz, cielo azul y esa cordillera coronada de nieve que representa el sello de la ciudad.

Disfrutamos varias actividades, entre ellas cosechar uvas. Tuvimos el privilegio de cortar cabernet sauvignon y luego almorzar frente al viñedo que sinceramente es una de las experiencias más emotivas que se pueden vivir. Compartimos con el equipo de enólogos: Celia, Fabián, Gaspar, Mark, Fernando, con Carolina y Fernanda, nuestras anfitrionas.

Por supuesto no faltó la parrilla, las buenas morcillas y chorizos, las empanadas de carne, que acompañan el buen vino y un buen surtido de frescas ensaladas. Otro de los platos que es muy consumido por nuestros hermanos argentinos es el chivito o cabrito como le llamamos en Perú. Suelen asarlo “al palo” y al fuego directo, mientras se va provocando el apetito con una copa de vino blanco o espumante. La carne es sabrosa y particularmente me gustó acompañarla con un vino elaborado a base de la uva bonarda, una cepa que les aseguro dará que hablar y se pondrá de moda.

Otra de las sorpresas que tuvimos en esta visita fue probar la tercera edición del vino Selección del Enólogo. Un vino que se diferencia de las otras líneas y que refleja el espíritu lúdico del equipo de enólogos. Según me cuentan, en este vino de corte o blend han volcado un poco de cada uno de ellos. Me llama la atención –ojo que para bien- que no incluyeran malbec. Optaron más bien por 48% de cabernet sauvignon, 27% de cabernet franc y 25% de merlot de los viñedos del Valle del Uco. Es un vino bien logrado, agradable y muy amigable de la cosecha 2010.

Acompañará muy bien guisos a base de cordero, un estofado de ossobuco, un jugoso lomo saltado e incluso me atrevería con un arroz con pato pero no estoy cien por ciento segura, así es que apenas haga la prueba les cuento.

(Fotos: Mark Tomara)