Nuestra cultura de barra sigue siendo básica. Aunque lentamente van llegando nuevas bebidas, bodegas y licores, la distancia por recorrer aún es larga. Seguiré insistiendo que la buena mesa no está completa sin una buena variedad de bebidas nobles


(Fotos: Soledad Marroquín)El gin (inglés) o ginebra (español), es quizás uno de los destilados más antiguos en la historia y en los bares del mundo. Nació en el siglo XVII en los Países Bajos, específicamente en Holanda pero se hizo popular en Inglaterra en 1700.

Hace poco más de tres años, se puso nuevamente de moda en España –incluso es el cóctel con el cual hacen la tertulia luego del almuerzo o cena- y desde allí ha ido difundiéndose en otros países incluyendo el Perú, aunque esto ocurrió más recientemente.

El gin es un destilado elaborado con cebada o cereales similares sin maltear. El espirituoso se aromatiza con bayas de enebro, cardamomo e infinidad de hierbas, muchas de ellas suelen ser el secreto mejor guardado de las distintas destilerías para distinguir su producto. Su graduación alcohólica va entre los 43 y 47 grados.

La mejor forma de disfrutar del gin es con un cóctel tan clásico como fácil de preparar: el gin tonic. Y es aquí donde nos encontramos con otra pequeña dificultad y es que no tenemos variedad de aguas tónicas en el mercado local, apenas dos o tres.

Pero bueno, pongamos buena cara, elijamos una buena copa. Lo que está in es la copa balón (en la foto). Colocamos varios cubos de hielo muy duro y sin agujeros, dos medidas de gin y completamos la copa con agua tónica. El siguiente ingrediente es a vuestra elección. A mí me gusta con una rodaja de lima, pero también pueden probar otras opciones con la toronja, mandarina, naranja o pepino. ¡Salud!