Debo confesar mi sorpresa, agradable por cierto, de los sabores, aromas y texturas que estoy descubriendo en la cerveza. Son una enorme constelación dentro del universo de las bebidas, quizás la más ancestral, la más antigua junto al vino.

Nuestro mercado aún es discreto en cuanto a la importación de cervezas pero está creciendo lenta y firmemente. Los importadores obviamente responden a la demanda y si el producto no se conoce, pues no se compra. Más bien se observa una revolución muy interesante en los productores artesanales que se vienen multiplicando velozmente.

Hace unos días, gracias a la generosidad de Jorge Luis Rodríguez, joven peruano radicado en París donde realizó estudios de Sommellerie o Sumillería en su traducción al español, probé algunas delicias que tuvo a bien traer a Lima y compartir con los amantes del buen beber.

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Una de esas tardes sentados en la terraza y mirando el mar, Jorge abrió dos botellas de cerveza Westvleteren XII. Las sirvió a distinta temperatura para apreciar las diferencias y virtudes. Este elixir se elabora en la Abadía Saint Sixtus de Westvleteren en Bélgica. El número XII que muestra la botella -la que probamos- indica el grado de alcohol, en este caso 10,5 grados. Producen dos cervezas más: la VIII con 8 grados y una rubia de 5,8 grados.

Esta abadía es trapista o trapense. Significa que pertenece a la orden de La Trappe, orden monástica católica que nació en Francia. Si desean conocer más de esta historia los invito a leerla en    http://www.sintsixtus.be/eng/home.htm

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El término trapista solo puede ser aplicado a las cervezas elaboradas por los monjes trapenses en sus monasterios. En Bélgica existen 6: Westvleteren, Chimay, Orval, Rochefort, Westmalle y Achel. Además tienen un sello que las distingue como tal.

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No es nada fácil conseguirla. Primero deben solicitar telefónicamente la reserva al monasterio indicando cuándo y cuánto irán a comprar. Recibirán respuesta si es aceptada o no, el día, la hora exacta y la cantidad que ellos determinan. El precio en la abadía es de 12 euros aproximadamente por botella de 330ml. Si le dan una mirada a Ebay verán que se subastan por varios dólares más.

La cerveza Westvleteren XII me fascinó. Quedé en silencio por buen rato, tratando de entender lo que me quería decir, imaginando cómo trabajan los monjes en su elaboración, la web no cuenta nada sobre ese proceso así es que se los dejo a la imaginación. Comparto mis apuntes de cata. Ojalá la encuentren en su caminar, si es así no duden en comprarla.

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Notas de cata

Vista: bronce oscuro, café sin filtrar
Nariz: especiada, kión, cardamomo, miel de maple, algo de algarrobina, leves tonos oxidativos.
Boca: acidez suave, amargor agradable, cremoso, post gusto picoso.

Recomiendan conservar y servir entre 12 y 16 grados de temperatura.

Maridaje? Tendría que probarla otra vez.

Finalmente y antes de despedirme, les cuento que he iniciado un blog de cerveza donde iré contando mi aprendizaje paso a paso. Si les interesa el tema, los invito a ser parte de la movida. http://cervesiaperu.wordpress.com/